Pasar la aspiradora es una tarea doméstica que, a priori, es muy sencilla, pero que puede complicarse y acabar siendo desesperante. A veces, el cable nos limita y, muy a nuestro pesar, toca cambiar de enchufe para movernos por las habitaciones. En otras ocasiones, por el diseño del propio dispositivo, hay que agacharse o mover algún mueble para retirar la suciedad que se ha acumulado debajo.