Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, el narcotraficante más buscado y peligroso del mundo, ha sido abatido este domingo por el Ejército mexicano, según ha confirmado la propia Secretaría de la Defensa. La institución ha señalado que agentes de diferentes corporaciones lanzaron un operativo en Tapalpa, en el Estado de Jalisco, para detener al escurridizo criminal, tantas veces huido, gracias a información recopilada por las agencias de inteligencia y a “información complementaria” aportada por Estados Unidos. En el operativo, según han explicado las autoridades, los militares fueron atacados y como represalia a la agresión, abatieron a cuatro criminales y otros tres, que resultaron heridos de gravedad, fueron trasladados a Ciudad de México por vía aérea. En el traslado, murieron. Entre estos últimos estaba El Mencho, que contaba alrededor de 60 años. La muerte de Oseguera Cervantes, objetivo prioritario también de Estados Unidos, es el mayor golpe dado al narcotráfico en la historia reciente del país.
Líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el grupo criminal más relevante del país, Oseguera dirigía una empresa delictiva de mil y un tentáculos, poderosa como ninguna otra, violenta y agresiva en sus prácticas comerciales, ligadas principalmente al narcotráfico. Aunque las autoridades no han dado demasiados detalles sobre la captura, El Mencho ha caído en la sierra de Jalisco, en el centro del país, donde campaba a sus anchas desde hacía décadas, protegido por sus huestes criminales. En el operativo, lanzado de madrugada, según confirman fuentes oficiales a este diario, las autoridades se han incautado de “diverso armamento, entre los que se encuentran lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados”. Además, hay dos detenidos. Las consecuencias de la muerte del criminal sumen a México en un escenario incierto, dada la inercia a las guerras fratricidas de los grupos criminales.
A la espera de conocer más detalles sobre el operativo, la caída de El Mencho supone un triunfo de la estrategia de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, que lidera Omar García Harfuch, su secretario de Seguridad, en uno de los momentos más críticos del sexenio, con la violencia al alza en lugares como Sinaloa o Michoacán. Oseguera era uno de los objetivos prioritarios de la Administración, presionada como nunca por el Gobierno de Trump, que exigía resultados en materia de detenciones, sobre todo de criminales que alimentasen el tráfico de fentanilo a aquel país. El CJNG, igual que las facciones del viejo Cartel de Sinaloa, lideraba el trasiego del opioide al norte de la frontera.
La muerte del Mencho es además el primer gran golpe contra el CJNG del actual Gobierno. Desde la llegada de Sheinbaum a Palacio Nacional, el Gabinete de Seguridad se había centrado en Sinaloa, dada la guerra entre facciones criminales, luego en Michoacán, por la crisis de violencia provocada por grupos de criminales y extorsionadores, y mientras tanto en regiones como Guanajuato o Chiapas. Arañado aquí y allá, con detenciones de personajes de tercera fila, las autoridades habían sido incapaces de golpear con fuerza al CJNG, grupo que detenta un enorme poder de fuego, capaz de atentar contra el mismo Harfuch, en la capital, seis años atrás, cuando este era jefe de policía de la ciudad. Aunque sufrió varias heridas de bala, el funcionario sobrevivió.
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La caída del Mencho desata una ola de violencia en varios Estados de México
Columnas de humo se elevan sobre Puerto Vallarta durante bloqueos e incendios de negocios tras la caída de Nemesio Oseguera.Foto: Alam N. López | Vídeo: EPV
El Gobierno de Donald Trump ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que ayudase en la captura de El Mencho. El subsecretario de Estado, Christopher Landau, antiguo embajador en México, se ha referido al caso. “He sido informado de que las fuerzas de seguridad de México han matado a El Mencho, uno de los capos del narcotráfico más sanguinarios e implacables”, ha dicho. “Los tipos buenos son más fuertes que los malos”, ha añadido. La embajada ha negado más tarde cualquier participación directa de sus tropas en el operativo, en suelo mexicano.
Inesperada por las capacidades para esconderse del criminal, la muerte de El Mencho solo puede compararse, de manera reciente, con la captura de Ismael Mayo Zambada, antiguo líder del extinto Cartel de Sinaloa, en julio de 2024. Aunque, en ese caso, fueron colegas de su grupo quienes lo entregaron. Para encontrar otro evento de trascendencia similar, hay que remontarse diez años, cuando las autoridades detuvieron por última vez a su viejo socio, Joaquín El Chapo Guzmán. Igual que El Mayo o El Chapo, El Mencho había construido un aura de misterio a su alrededor, que bebía, en su caso, del poder arrasador del CJNG y de su escaso protagonismo mediático: todas sus fotos tenían décadas de antigüedad.
La noticia de la muerte de Oseguera Cervantes ha provocado una reacción violenta por parte del crimen organizado. Innumerables bloqueos, balaceras y quemas de vehículos se han desatado por parte de su grupo en varios estados del centro del país, Michoacán y Jalisco, donde tenía su bastión, pero también Tamaulipas, Colima y Guanajuato, por nombrar algunos. Su salida del terreno de juego criminal coloca a México en terreno desconocido, con el Mundial de fútbol a las puertas y la evidente capacidad del crimen para provocar caos en ciudades y vías de comunicación. Empieza ahora la cuenta atrás de la previsible batalla por su sucesión. Parte de la fortaleza del grupo criminal estos años yacía en la supervivencia de sus principales operadores, con la excepción de Abimael González, alias Cuini, extraditado hace unos meses a Estados Unidos, y del hijo de El Mencho, encarcelado al norte del río Bravo.
Oseguera era el último de una generación de narcotraficantes que, como el Chapo Guzmán, el Mayo Zambada o Ignacio Coronel, habían iniciado sus andares delictivos en el siglo pasado, cuando el PRI dominaba todavía México, desde el pueblo más chico a cámaras de representantes locales y federales, y el crimen se plegaba al poder oficial. Con los años, las cosas cambiaron. El PRI perdió poder y las viejas alianzas entre el crimen y el Estado desaparecieron; los grupos criminales se fragmentaron y los nuevos que surgieron crearon y nutrieron potentes brazos armados, mientras México se inundaba de armas, provenientes de EE UU. En esas aguas pescó el Mencho, el más hábil de todos.
Ninguno queda ya en la calle. El Chapo y El Mayo, líderes del extinto Cartel de Sinaloa, cayeron presos y viven en cárceles en EE UU, de donde es probable que nunca salgan. Ahora, El Mencho, que levantó un imperio criminal a partir, precisamente, de un brazo armado del Cartel de Sinaloa, ha muerto en la misma región que lo vio crecer. Aunque nació y prosperó en Michoacán, entre Apatzingán y Aguililla, donde se inició en el mundo criminal, últimamente se escondía en Jalisco, estado de acogida, en la accidentada región que yace entre Guadalajara, sede de varios partidos del mundial, y Puerto Vallarta, joya turística del litoral. Fuentes del gabinete de seguridad federal lo ubicaban recientemente precisamente cerca de Tapalpa, donde ha sido abatido.
Nacido en el poblado de Naranjo de Chila, El Mencho era hijo de campesinos que emigraron a California, de donde data una de sus escasas fotos: joven, con el pelo rizado y la mirada desafiante, imagen de una detención en la década de 1980, de esa lado de la frontera. La otra, más conocida, la de rostro sereno y bigote, es la que se ha usado siempre para tratar de identificar a quien ha creado un imperio criminal, primero en el narcomenudeo, después como sicario, jefe de plaza, hasta convertirse en un gran narcotraficante a nivel mundial. Oseguera era la pieza más codiciada en la batalla contra el narcotráfico, después de la caída de El Chapo Guzmán y El Mayo Zambada, o la expulsión a Estados Unidos de otro gran capo, Rafael Caro Quintero.
La sorpresiva noticia deja cantidad de interrogantes, primero sobre el operativo que concluyó con su muerte. Fuentes de seguridad que consultaba este diario en enero señalaban que El Mencho manejaba varios anillos de seguridad a su alrededor, lo que hacía muy difícil su captura, sin asumir un número importante de bajas. A la vista de la información que ha dado el Ejército este domingo, el resultado del operativo ha sido menos sanguinario de lo esperable. Falta contar las bajas de las balaceras y los bloqueos que se han dado en las calles de innumerables ciudades y pueblos de México este domingo. Y las consecuencias a medio plazo del operativo.
Estados Unidos ultima una serie de investigaciones comerciales para tratar de restablecer el muro arancelario levantado por el presidente Donald Trump el año pasado y que fue tumbado hace unas semanas por el Tribunal Supremo al sentenciar que no puede aprobar estos aranceles indiscriminados sin pasar por el filtro del Congreso.
Las nuevas investigaciones comerciales son el paso previo para una nueva estrategia arancelaria que pasa por invocar la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Esta norma faculta a la Oficina Comercial de Estados Unidos imponer aranceles como medida de represalia si, tras una investigación oficial, se demuestra que otros países aplican medidas comerciales “injustificables”, “irracionales” o “discriminatorias” para las empresas estadounidenses o que violen acuerdos comerciales internacionales. Este tipo de investigaciones suelen tardar meses en completarse. En resumen, las nuevas investigaciones se dirigirán contra los países que tengan “prácticas comerciales desleales”.
Entre los temas que se investigarán se encuentran los impuestos a los servicios digitales y la presunta manipulación monetaria, según ha adelantado The New York Times. Los aranceles que la Casa Blanca pretende imponer bajo la Sección 301 suelen tardar meses o incluso años porque suele contar un trámite de alegaciones del Estado afectado, pero el equipo de Trump espera que pueda acelerar el proceso para que esté listo este próximo verano.
Los gravámenes de la Sección 301 deberían servir para reemplazar a los aranceles globales temporales del 10% que el presidente estadounidense impuso hace unas semanas tras la sentencia del Supremo, que declaró ilegales los mal llamados aranceles recíprocos porque la norma con la que fueron aprobados, la ley de poderes de guerra de 1978, que permite saltarse el control del Congreso ante situaciones de emergencia, no ampara las medidas tributarias o los aranceles comerciales.
Se espera que la administración revele varias investigaciones, según personas familiarizadas con los planes, centradas en combatir lo que Estados Unidos denomina exceso de capacidad industrial en países exportadores como China, explica The Wall Street Journal. Algunas investigaciones se centrarían en países o bloques como la Unión Europea. Otras probablemente investigarán cuestiones específicas, como las políticas comerciales digitales que Estados Unidos considera injustas para las empresas estadounidenses o las condiciones de trabajo forzoso en otros países. Las investigaciones sobre temas específicos podrían afectar a varios países.
Estados Unidos ha recurrido a estos aranceles bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 en una docena de ocasiones. Una de las primeras ocasiones fue por el supuesto abuso en el tratamiento comercial desleal a las exportaciones de vacuno a la UE en 1999. Pero las más recientes tienen que ver con los supuestos abusos de la industria de los semiconductores de China en 2024, según el archivo de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, en sus siglas en inglés), y a Brasil por irregularidades en el comercio electrónico y en las políticas de deforestación.
La Administración federal también impuso aranceles bajo este instrumento a varios países europeos que mantienen el impuesto sobre determinados servicios digitales, que grava fundamentalmente a los gigantes tecnológicos como Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft, entre otros.
“Habrá otras investigaciones bajo la sección 301 a otros países concretos o negocios que supongan un riesgo”, apuntan fuentes de la Casa Blanca. Habrá que esperar a ver el detalle de las investigaciones para ver si hay alguna específica sobre España después de que Trump amenazara con castigar a Madrid por la negativa del presidente español, Pedro Sánchez, a que el ejército estadounidense utilice las bases militares conjuntas de Rota y Morón de la Frontera, en Cádiz, para apoyar el ataque a Irán.
El Departamento de Comercio también está investigando en virtud de la Sección 232 de la Ley de Comercio, sobre el comportamiento comercial desleal de industrias de otros países relacionadas con las baterías, productos químicos, plásticos y equipos para telecomunicaciones y la red eléctrica.
Tras la sentencia del Supremo, Trump se apresuró para aprobar un arancel del 10% invocando la Sección 122 de la misma norma de Comercio, pero es una medida temporal que debe ser avalada por el Congreso de Estados Unidos en menos de 150 días, en un momento en que en las dos cámaras parlamentarias han expresado en diversos casos su rechazo a los aranceles.
The protests in front of the Immigration and Customs Enforcement (ICE) building in Portland have become one of the most visible points of opposition to President Donald Trump’s immigration policy. Now, a federal judge has placed strict limits on how agents guarding the site can act after hearing days of testimony from protesters and journalists who reported being sprayed with tear gas, pepper spray, and other chemical munitions while participating in peaceful demonstrations.
Federal District Judge Michael Simon issued a preliminary injunction on Monday restricting the use of tear gas and other crowd control devices by Department of Homeland Security (DHS) agents during protests outside the ICE building in Portland, Oregon, in the northwestern United States. The decision responds to a lawsuit filed by the American Civil Liberties Union (ACLU) of Oregon on behalf of protesters and independent journalists.
The order comes after a three-day hearing in which the plaintiffs — including a protester known for wearing a chicken costume, an octogenarian couple, and two freelance journalists — recounted how federal agents used chemical munitions or projectiles against them while they were participating in protests.
In his ruling, Simon noted that the evidence presented in court, including video recordings, clearly shows how these tactics were used against nonviolent protesters. “Plaintiffs provided numerous videos, which were received in evidence and unambiguously show DHS officers spraying OC Spray directly into the faces of peaceful and nonviolent protesters engaged in, at most, passive resistance and discharging tear gas and firing pepper-ball munitions into crowds of peaceful and nonviolent protesters,” the judge wrote.
The judge also warned about the effect that this type of action can have on freedom of expression and the right to protest. “Defendants’ conduct — physically harming protesters and journalists without prior dispersal warnings — is objectively chilling,” he added.
The order states that federal agents may only use tear gas, pepper balls, or other chemical munitions if there is an imminent threat of physical harm to officers or others. In addition, the ruling prohibits firing these munitions at a person’s head, neck, or torso unless the officer is legally justified in using deadly force against that person.
The indiscriminate use of pepper spray against groups is also prohibited when it may affect bystanders or people who are not involved in violent acts. Officers may only use it against individuals who are engaging in violent behavior or actively resisting arrest, or when necessary in self-defense.
The judge went further by clarifying what type of behavior does not justify the use of these tactics. According to the ruling, actions such as trespassing in a restricted area, refusing to move, or failing to obey a dispersal order constitute passive, not active, resistance.
Judge Simon also concluded that federal agents deployed at the ICE building violated DHS internal policies on the use of force by employing crowd control devices “on nonviolent protesters, including those who were engaged in passive resistance.”
The judge also expressed concerns about the lack of accountability within the agency. “Further, the evidence revealed that no federal officer has yet been reprimanded or received any corrective treatment or guidance after violating a use-of-force policy at the Portland ICE Building,” he wrote.
During the hearings, Justice Department attorneys noted that there are four pending internal investigations related to the use of force at the facility. However, the judge noted that evidence presented by ACLU attorneys indicated that those investigations were initiated only after public complaints were filed.
The order also addresses the issue of federal agent identification. Simon indicated that she wants officers deployed to the ICE building to wear some form of visible identification that allows them to be recognized from a distance, and she ordered attorneys for both sides to work out the details of that measure.
Protests in front of the building have intensified in recent months amid demonstrations in several cities across the country against the Trump administration’s mass deportation agenda. The site has become a frequent gathering place for those who oppose federal immigration policies.
Simon’s decision comes weeks after another federal judge in Oregon issued a similar order in a case brought by residents of an affordable housing complex located across from the ICE building. Both decisions could be appealed by DHS as the litigation continues. In the meantime, the preliminary injunction will remain in effect while the case proceeds.
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Las consultas interpartidistas celebradas este domingo en Colombia han disparado a la senadora Paloma Valencia, la candidata del expresidente Álvaro Uribe, como aspirante en la carrera presidencial. Su victoria en el bloque del centroderecha con más de tres millones de votos amenaza el liderazgo del ultraderechista Abelardo de la Espriella para sacar a la izquierda del poder. “Agradezco al presidente Uribe”, dijo ante la multitud que la aclamaba en la sede del partido. Mientras Valencia contaba tarjetones de mil en mil, las consultas de la izquierda y el centro —en las que vencieron Roy Barreras y Claudia López— han quedado descafeinadas con una participación raquítica que superó por poco el millón de votos entre las dos.
Los resultados cambian el guion de una campaña que se reactivará este lunes con nuevas estrategias. El centroderecha gana impulso y abre el partido en un flanco hasta ahora liderado por el ultra de Barranquilla. Y el sorpresivo éxito del economista Juan Daniel Oviedo, que ha condenado el genocidio en Gaza y evita la crítica furibunda contra Gustavo Petro, abre una puerta a que la derecha tradicional busque el centro, que acaba decidiendo la elección.
En la izquierda, Roy se estrella con poco más de 200.000 votos y culpa a Petro del batacazo por haber desincentivado que los colombianos votasen en su consulta. Pero el progresismo llega a la primera vuelta del 31 de mayo, liderando la mayor bancada en el Senado —que pasa de 20 a 25 escaños— y menos dividido de lo esperado. Sus votantes han dejado claro que quien debe representarlos es Iván Cepeda, líder en los sondeos. Atrás queda el sueño de Roy de disputarle protagonismo al senador e incluso imponerle condiciones si lograba los tres millones de votos a los que aspiraba. “Ganó el boicot de Petro”, señalan en su equipo. “Roy va a primera vuelta en nombre del cambio”.
El centro, mientras tanto, sale disminuido, con una participación que ha superado ligeramente el medio millón de votos. Su supervivencia dependerá de que el exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo, remonte la caída que ha sufrido en las últimas encuestas. La debilidad del centro vuelve a plantear una pregunta que se repite en cada elección: si existe realmente un espacio político viable entre la izquierda y la derecha. Fajardo ha intentado durante años construir ese camino sin mucho éxito, y las cifras de la consulta sugieren que ese electorado acaba inclinándose por alguno de los dos polos que dominan la política en Colombia —y en el resto del mundo—.
El resultado de Valencia altera el tablero. Su resultado —con más de tres millones de votos de un total de casi seis— rompe el escenario que favorecía al ultra Abelardo de la Espriella como único referente fuerte de la oposición al Gobierno. Para el uribismo, que venía de varias derrotas y de un desgaste evidente tras el Gobierno de Iván Duque, la votación supone una demostración de fuerza que no estaba garantizada al inicio de la campaña. Los resultados en el Senado también le han sido favorables y, aunque Uribe —que iba en el puesto 25 de la lista— ha quedado fuera, su partido pasa de 13 a 17 curules.
Hace tan solo un par de semanas estos resultados de Valencia eran apenas una ensoñación de sus estrategas. Su equipo hacía proyecciones ambiciosas que acabaron cumpliéndose de una en una: Valencia superó los tres millones de votos de la consulta de octubre en la que Cepeda salió elegido. Desbancó de largo los números de las consultas de izquierda y de centro. Y ella sola casi alcanza los cuatro millones de la consulta de derecha de hace cuatro años. Los 5,5 millones logrados por todos los participantes de la consulta la catapultarían, según sus colaboradores, a una segunda vuelta. La primera mujer colombiana en lograrlo.
La derecha que mira al centro
La segunda sorpresa de la jornada, el inesperado éxito de Oviedo, que ha quedado segundo detrás de Valencia con más de un millón de votos, ha abierto aún más la partida. Su empuje de última hora, curiosamente, ha sido gracias a un enemigo político: De la Espriella. El ultra se había burlado de él imitando su voz aguda y sus formas, lo que provocó cadena de mensajes de apoyo contra lo homofóbico del comentario y un repunte sorpresivo de la popularidad del economista.
Sus resultados —que han superado las expectativas de su arranque de campaña— revelan un cambio del electorado de la derecha. Su discurso, centrado en un discurso más técnico y menos ideológico, ha atraído a votantes urbanos que desconfían tanto del petrismo como de la retórica de la oposición más agresiva. Ese espacio —difuso pero decisivo— suele inclinar las elecciones presidenciales en Colombia. Está por ver cómo Valencia decide aprovecharlo. Un viraje al centro puede ayudarle a vencer a De la Espriella, aunque arriesgue el apoyo del ala más dura de la derecha.
Un golpe a De la Espriella
El despegue de estas nuevas candidaturas como la de Valencia y Oviedo complica, en definitiva, el escenario que más convenía a los tres favoritos de las encuestas: el duelo directo entre Cepeda y De la Espriella no solo les daba ventaja a ambos, sino que servía de lema de campaña a Fajardo, que lo apostó todo a huir de los extremos.
Pero ya no está tan claro que sean los dos candidatos de los extremos los que lleguen a la segunda vuelta, lo que obligará a reformular estrategias. Quizá el más perjudicado es De la Espriella. El penalista ha comprobado este domingo la movilización de la maquinaria uribista; su partido, Salvación Nacional, aunque ha crecido a duras penas ha pasado el umbral del Senado; y ya no tiene tan fácil vender que es el único capaz de concentrar el voto antipetrista. Ahora la derecha se ve obligada a resolver primero su propia competencia interna antes de enfrentarse al Gobierno en las urnas.
Ese reequilibrio puede cambiar también el tono de la campaña. Mientras De la Espriella ha construido su popularidad con un discurso de confrontación permanente contra Petro, Valencia representa una versión más clásica de la derecha colombiana, más ligada al aparato del uribismo y a sus estructuras regionales. La disputa entre ambos marcará probablemente buena parte del debate opositor en los próximos meses: De la Espriella intentará mantener su capital, mientras Valencia intentará recoger los votos de todos aquellos que rechazan a la izquierda de Petro, pero no votarían por un outsider que apuesta por más radicalidad.
La campaña que recomienza este lunes se parece menos a la que existía hace apenas unos días. Cepeda sigue siendo el favorito, pero la oposición ya no tiene un solo aspirante y llega con fuerza para enfrentarlo. Valencia ha demostrado que el uribismo —en horas bajas— conserva estructura y votos para competir. A casi tres meses del 31 de mayo, y en una elección que se decidirá, previsiblemente, en dos vueltas, la carrera hacia la Casa de Nariño vuelve a quedar completamente abierta.