Apenas habían pasado unos minutos desde que Maricarmen salió por la fuerza de su casa cuando la convocatoria comenzó a correr de teléfono en teléfono: “A las siete concentración frente al ático de Ayuso”. Y así fue, llegada la hora decenas de personas se concentraron frente a la calle Martínez Campos, 35 donde está la polémica vivienda recién adquirida por la Comunidad de Madrid.