Con el caso judicializado y después de que Juan Jesús Vivas acudiera a la Audiencia Nacional, la guerra es abierta entre La Moncloa y el Gobierno de Ceuta sobre qué hizo y qué dijo cada uno en las horas críticas previas al mayor salto de la frontera en toda su historia. Después de que La Moncloa ofreciera la semana pasada una lista de las llamadas y los mensajes que se cruzaron con el Ejecutivo ceutí, el equipo de Vivas acudió al notario el pasado viernes a certificar todo lo que consta en sus terminales, incluidos algunos mensajes que el Gobierno no difundió, como uno del día 27 de julio en el que reclamaban información al jefe de gabinete del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, sin que hubiera respuesta.
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