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Elecciones

El Nacionalista Albin Kurti, Actual Primer Ministro De Kosovo, Gana Las Elecciones Con Holgura

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El primer ministro en funciones de Kosovo, Albin Kurti, ha ganado este domingo con claridad las elecciones anticipadas de Kosovo con 49% de los votos con el 93,43% de las papeletas escrutadas, según la Comisión Electoral Central. En segundo lugar se sitúa el opositor Partido Democrático de Kosovo (PDK) con el 21%, seguido por la Liga Democrática de Kosovo (LDK) con el 13,9% y la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) con el 5,8%.

El resultado supone para Autodeterminación, el partido nacionalista de izquierda gobernante, mejorar sus resultados de las elecciones de febrero, cuando sumó el 42,3%, al tiempo que la oposición de forma general ha visto reducidos sus apoyos. Veinte escaños están reservados para las minorías étnicas de la antigua provincia serbia, que proclamó su independencia en febrero de 2008, diez de ellos para los serbokosovares y el resto para otros, como romaníes y bosniacos. El reparto de escaños en el Parlamento será fundamental para saber si Autodeterminación queda ahora cerca de la mayoría absoluta y puede gobernar con apoyo de los diputados de las minorías, salvo la serbokosovar.

La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, y el primer ministro, Albin Kurti, encaraban unas elecciones legislativas anticipadas y concebidas para sacar al territorio de la parálisis institucional en la que se encuentra por la falta de un consenso político que ha lastrado las relaciones con la Unión Europea y Estados Unidos.

Sin mayoría absoluta y en medio de un ambiente de animadversión, Kurti ha sido incapaz de formar Gobierno y el Parlamento está ahora mismo paralizado, circunstancias que la presidenta Osmani ha lamentado tras votar en la capital, Pristina.

“Estoy convencida de que todos los partidos políticos encontrarán la manera de avanzar para que tengamos instituciones funcionales y con plena legitimidad”, ha destacado Osmani. “Espero que los resultados conduzcan a la pronta constitución de un Parlamento y a la elección de un gobierno, necesarios para importantes procesos internos e internacionales en Kosovo”, ha añadido en comentarios ante los medios kosovares.

Tras votar también en la capital kosovar, Kurti ha expresado igualmente su deseo de que el resultado de los comicios desemboque, sea cual sea, en la rápida formación de un Gobierno en medio del hastío ciudadano. “Agradezco a la ciudadanía su participación y la paciencia que han demostrado durante todo este tiempo”, ha manifestado.

Sus dos grandes rivales, el presidente del Partido Democrático de Kosovo, Bedri Hamza, y el joven líder de la Liga Democrática de Kosovo, Lumir Abdixhiku, se han expresado prácticamente en los mismos términos: llamada a la participación, y un compromiso de hacer todo lo que esté en su mano para sacar al país del estancamiento político. El europeísta Abidixhiku ha lanzado un mensaje “por la estabilidad, por un futuro euroatlántico para Kosovo” y en contra “de la tristeza, el bloqueo y la división que nos han acompañado estos años”.

La Comisión Electoral Central cifró la participación en el 45%, inferior en dos puntos a la de febrero, y aseguró que la votación se desarrolló sin incidentes de importancia. Estas han sido las séptimas elecciones legislativas celebradas en Kosovo desde su independencia unilateral, una decisión que no ha sido reconocida por Serbia ni por cinco estado de la Unión Europea (UE): España, Rumanía, Grecia, Eslovaquia y Chipre.

America

El Conservador Nasry Asfura, Abanderado De Donald Trump, Proclamado Presidente Electo De Honduras

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El candidato gana por la mínima tras un largo y caótico escrutinio. El liberal Nasralla denuncia “una grave traición a la voluntad popular”

Nasry Asfura durante un mitin en Tegucigalpa, Honduras, el 22 de noviembre de 2025.Foto: reuters | Vídeo: EPV
Carlos S. Maldonado

El candidato conservador Nasry Asfura ha sido proclamado este miércoles presidente electo de Honduras tras un largo y torpe escrutinio electoral que sumió al país centroamericano en la incertidumbre y el caos político. La declaratoria no ha estado exenta de polémica por la división de los tres integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE), que no lograron un acuerdo unánime para nombrar a un triunfador de los comicios celebrados el 30 de noviembre. Con el 99,93% de las papeletas escrutadas, Asfura, del Partido Nacional y apoyado por el presidente estadounidense Donald Trump, se alza con el 40,2% de los votos. En segundo lugar queda el liberal Salvador Nasralla, con el 39,5% de los apoyos. Asfura ha reaccionado a la declaratoria con agradecimientos al CNE: “Reconozco la gran labor realizada por las consejeras y todo el equipo que llevó a cabo el desarrollo de las elecciones. Honduras: Estoy preparado para gobernar. No te voy a fallar”, escribió en su perfil de X, donde se hace llamar ‘Papi a la orden’. En un intento desesperado por alcanzar la victoria, Nasralla escribió el martes un mensaje a Trump acusando a su oponente de ser “cómplice de silenciar” votos que, afirmó, le favorecían.

La proclamación de vencedor ha estado marcada por las acusaciones y denostaciones de los consejeros del órgano electoral, que está constituido por representantes de los tres partidos políticos que participan en la contienda: el oficialista Libre, el Partido Nacional y el Partido Liberal, estos dos últimos son los clanes políticos que han gobernado Honduras en un largo bipartidismo, con la actual excepción de Libre y el Gobierno de la presidenta Xiomara Castro. Marlon Ochoa, consejero bajo el paraguas de Libre, repudió la decisión de sus otras colegas —la liberal Ana Paola Hall, presidenta del organismo, y la conservadora Cossette López— de poner fin a la incertidumbre sobre el triunfador de las elecciones.

“En estos momentos, me encuentro fuera de la sesión de Pleno [del CNE] y me dirijo al Ministerio Público a presentar denuncia contra el golpe de Estado Electoral que se encuentra en ejecución”, denunció Ochoa en sus redes sociales. López, por su parte, alertó de un “ataque” del oficialismo por decidir nombrar un ganador. “No existen condiciones actualmente para que ninguna otra entidad realice la declaratoria de elecciones más que el CNE, pero evidentemente, quieren forzar otros escenarios. Resguardemos el material, y estemos pendientes de nuestro propio proceso. Somos atacadas por cumplirle a Honduras. Seguiremos adelante”, dijo.

La tensión se ha mantenido hasta el último momento y bajo la presión de los observadores internacionales que han exigido el fin del llamado escrutinio especial, el recuento voto a voto de 2.972 actas electorales que según los partidos políticos presentan inconsistencias y cuyo resultado ha definido al triunfador. El proceso, que debió iniciar el 13 de diciembre, sufrió retrasos debido a obstáculos impuestos por los partidos políticos, incapaces de inscribir a sus representantes en el recuento y marcado por la lentitud, constantes interrupciones y “problemas técnicos”. Eso sumado a la protesta de centenares de partidarios de Libre, azuzados por los líderes del partido que denuncian un fraude masivo en la elección.

Estados Unidos subió el lunes el tono en sus exigencias y a través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental advirtió de “consecuencias” si las autoridades electorales no finalizaban el proceso y nombraban un vencedor. “Es profundamente preocupante ver cómo ciertos partidos y candidatos continúan perturbando el proceso electoral hondureño. Es imperativo que quienes participan cumplan con sus obligaciones oportunamente para que el CNE pueda finalizar los resultados oficiales. Cualquiera que obstruya o intente retrasar el trabajo del CNE enfrentará consecuencias. El pueblo hondureño ha esperado demasiado. Merece un proceso oportuno, transparente y creíble”, alertó.

Un desesperado Nasralla presentó la mañana del miércoles, antes de que se conociera la proclamación oficial, imágenes de sus simpatizantes bailando y celebrando un supuesto triunfo. “El Partido Nacional está seguro que ganó las elecciones del 30 de noviembre, por eso la lucha continúa hoy 24 de diciembre, listos para revisar las casi 10,000 urnas en las que hay más de 2 millones de votos que las consejeras del CNE no quieren revisar, lo cual es una violación a la ley. Esto es una grave traición a la voluntad popular. Por eso no han emitido una declaratoria final consumando el asesinato a la democracia de Honduras”, denunció Nasralla.

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Carlos S. Maldonado

Redactor de EL PAÍS México. Durante once años se encargó de la cobertura de Nicaragua, desde Managua. Ahora, en la redacción de Ciudad de México, cubre la actualidad de Centroamérica, temas de educación, cultura y medio ambiente.

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Campañas electorales

El PSOE Se Afana En Encapsular El Resultado

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Los extremeños han votado según sus intereses y no en función de la acción del Gobierno de España. La cúpula del PSOE se afanará hoy, mañana y hasta que el presidente, Pedro Sánchez, convoque elecciones generales, en encapsular la debacle electoral en Extremadura, donde la abstención de anteriores votantes socialistas ha sido abrumadora. No ha habido alicientes para votar al candidato Miguel Ángel Gallardo ni a su partido, el PSOE. Ambos, cartel electoral y marca, han sufrido un varapalo rotundo, sin paliativos. Todo menos reconocer en público que los extremeños hayan podido juzgar al Gobierno de la nación.

Nada que no esperaran los socialistas, en unas elecciones en las que su máxima aspiración ha estado en que al adversario principal, el PP, le fuera mal, toda vez que las expectativas propias siempre fueron desastrosas. Con este resultado, el PSOE deja a sus bases en todas las federaciones con el ánimo por los suelos ante la perspectiva de que a su partido no le irá bien en las próximas elecciones autonómicas que se celebrarán entre febrero y junio. Extremadura ha sido desde el comienzo de la democracia un símbolo para el PSOE con resultados abrumadores; perder trece puntos en solo dos años, cuando en 2023 ganó en votos aunque empatara en escaños con el PP, daña la estructura emocional del partido centenario.

El intento del equipo del presidente del Gobierno por acotar el resultado tendrá un efecto limitado, por mucho que se ponga la carga de la derrota en el candidato. Miguel Ángel Gallardo, en efecto, ha realizado una campaña en la que traslucía su debilidad proveniente de su imputación por haber supuestamente favorecido con un puesto de trabajo, como presidente de la Diputación de Badajoz, al músico David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. Gallardo era muy popular hasta que se abrió este caso. Durante 21 años fue alcalde de Villanueva de la Serena; en esa localidad donde encadenó mayorías absolutas, el PSOE ha quedado como tercera fuerza. Todas sus acciones cuestionables, como la de asegurarse su aforamiento a toda costa, para lo que forzó la dimisión de cuatro miembros de la lista a los que les hubiera correspondido ser diputados autonómicos antes que él, tienen que ver con su problema judicial vinculado directamente con el presidente del Gobierno.

Sea cual sea el desenlace en los tribunales, que él sostiene que “quedará en nada porque nada hay”, siempre arrastrará datos y hechos paradójicos. Miguel Ángel Gallardo nunca apoyó a Pedro Sánchez, sino que en las primarias de 2017 su apuesta fue por Susana Díaz. Mucho más reciente, en 2024, disputó la Secretaría General del PSOE de Extremadura con Lara Garito, candidata de Ferraz, como se repetía sin el menor disimulo. Al decir “Ferraz” se indicaba que era a quien apoyaba el ex secretario de Organización Santos Cerdán, hoy imputado por supuestos cobros de comisiones ilegales. La candidata del aparato a liderar Extremadura era Garito, no Gallardo, pero los militantes le dieron a él la victoria, para disgusto de la ejecutiva federal.

En el discurso nacional del PSOE, también en el de Gallardo, se impondrá la línea de atacar al PP extremeño, avalado por Alberto Núñez Feijóo, por haber convocado

estas elecciones, dos años antes de llevar a término la legislatura, para no conseguir mayor estabilidad, sino engordar extraordinariamente a Vox. El PP no tiene mayoría absoluta, y por eso la victoria tiene un regusto amargo, pero ha cosechado nada menos que el 43% de los votos.

El argumento de que la extrema derecha sigue su camino ascendente va a mantenerse en el PSOE como acicate para pedir a los ciudadanos progresistas que no lo permitan. En Extremadura ese aviso no ha tenido el menor efecto. La participación ha sido, además, muy baja, y a la espera del análisis postelectoral, los propios socialistas consideran que han sido sus votantes los que han engrosado principalmente la bolsa abstencionista.

El PSOE en estas primeras horas no ha dado síntomas de reconsiderar sus estrategias. Se queda en que María Guardiola no ha obtenido la mayoría absoluta y que la Asamblea extremeña se configurará con más incertidumbre de la que ya sufría el PP por los pulsos continuos de Vox.

En los últimos días de campaña se vislumbraba la actitud que Miguel Ángel Gallardo iba a adoptar en la noche electoral. Nada de dimitir sino convocar a los órganos del partido, lo que sucederá esta misma mañana del lunes, para hacer una reflexión “serena”. Es el principio de una probable salida del candidato, pero sin prisa, reconocen interlocutores del PSOE extremeño.

El trauma interno de este resultado chocará con el interno de la dirección federal de que no han perdido Extremadura porque no la tenían; como tampoco gobiernan en las autonomías en las que se examinan en los próximos meses: Aragón, Castilla y León, y Andalucía. No recuperar el poder está asumido; mucho menos, perder votos sin freno.

Todos los resultados de las Elecciones en Extremadura

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Campañas electorales

La Derecha Arrolla En Extremadura: Gana Guardiola Sin Mayoría Absoluta, Se Dispara Vox Y Se Hunde El PSOE

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La derecha arrolla en Extremadura, tierra históricamente de izquierdas que ya no lo es. El PP de María Guardiola sube de 28 a 29 diputados y gana con claridad las elecciones gracias a la debacle del PSOE, pero se queda lejos de su objetivo de la mayoría absoluta (33) y logra menos votos que en 2023, todo ello con el 99,89% del escrutinio. Y Vox logra el ascenso más fuerte, de 5 a 11 diputados, ganando casi 9 puntos, un resultado que refuerza al partido de Santiago Abascal y manda un mensaje de poderío ultraderechista ante un ciclo electoral que continuará el próximo año en Aragón, Castilla y León y Andalucía.

La noche, devastadora para el PSOE, recrudece la competición en el campo conservador, donde la representación asciende de 33 a 40 parlamentarios tras alcanzar el 60% de los votos. Cuando la presidenta adelantó las elecciones, tenía dos objetivos: distanciarse del PSOE y reducir el peso de la ultraderecha. Lo primero lo ha conseguido de sobra. El PSOE, en una catástrofe difícil de adjetivar, pasa de 28 a 18 asientos en la Asamblea y pierde más de 108.000 votos, penalizado por su candidato y por los casos de corrupción y acoso que sacuden el partido. El segundo objetivo, sacar a Vox de la ecuación, se queda lejos para Guardiola, que en su comparecencia en la noche de este domingo en un salón del Hotel AZZ Mérida Medea, entre gritos de “presidenta, presidenta” de los suyos, obvió el carácter incompleto de su victoria, exhibió amplia sonrisa y dio saltos de alegría en el escenario.

Lejos de cualquier lectura negativa pese a no alcanzar la mayoría absoluta y perder votos, reivindicó sus 11 escaños de ventaja sobre el PSOE y pidió “que no se bloquee” Extremadura, es decir, que Vox favorezca “el cambio” iniciado en 2023 facilitando su investidura. Pero no será fácil. Cuando le preguntaron si descartaba una repetición electoral si Vox planteaba condiciones inaceptables, posibilidad con la que amagó en 2023, respondió: “No es una cosa que me tengan que preguntar a mí”. Guardiola se adornó incluso con una pulla a Vox, al decir que en la ronda de contactos —que iniciará con el socialista Miguel Ángel Gallardo por ser el segundo más votado— no sabe si tiene que hablar con el candidato del partido, Óscar Fernández, o con su presidente, Santiago Abascal, gran protagonista de la campaña.

Los principales damnificados del 21-D son los socialistas, que se quedan más lejos del PP (a 11) de lo que Vox se queda de ellos (a 7). El PSOE no solo pierde su condición de fuerza más votada, que mantuvo por poco en 2023 con Guillermo Fernández Vara ―cuando ya había cosechado su peor resultado hasta entonces―, sino que sufre un dramático derrumbamiento, con más de 14 puntos perdidos.

El fracaso impacta en primer lugar sobre su candidato, Miguel Ángel Gallardo, que como detalle cruel pierde cerca de 20 puntos en el pueblo del que fue alcalde, Villanueva de la Serena (Badajoz). Pese al fiasco, Gallardo no anunció este domingo su dimisión y se limitó a decir que habrá una reunión de la dirección regional del partido este lunes y que la principal derrotada es Guardiola. Pero el golpe no es exclusivo a Gallardo, también lo es al PSOE en su conjunto y por extensión al Gobierno de Pedro Sánchez, ambos en horas bajas, que arrancan con mal pie el nuevo ciclo electoral.

Unidas por Extremadura experimenta una subida de tres escaños, de 4 a 7. Son tres de los diez que se dejan los socialistas para el bloque progresista. Es el mejor resultado histórico de la izquierda alternativa en Extremadura.

Una victoria agridulce

Guardiola (Cáceres, 47 años) ya contaba con una victoria, pero esta podía tener tres sabores: dulce, con una mayoría absoluta; agridulce, sin llegar a la absoluta pero con más escaños que toda la izquierda, con lo que valdría solo con la abstención de Vox para la investidura; y amarga, con menos diputados que el conjunto de la izquierda, lo cual haría imprescindible el sí Vox.

De las tres posibilidades, sale la segunda, la victoria agridulce, con el toque amargo más pronunciado por el fuerte ascenso de la ultraderecha. Así que Guardiola gana, sí, pero su éxito es incompleto porque para su investidura necesita a un Vox que va más lanzado aún de lo que pronosticaron las encuestas, un Vox que ha prometido hacer a Guardiola “pasar por el aro”.

Tras una campaña en la que ha pedido el voto para consolidar el “cambio” iniciado en 2023, Guardiola logra ahora pasar a ser la candidata más votada —en 2023 lo fue Fernández Vara—, el PP crece y ella se erige como la única aspirante con opciones de salir presidenta de una sesión de investidura. Son tres elementos que componen una victoria. Pero es una victoria sobre la que se cierne una sombra, Vox, cuya posición de partida hace prever una negociación dura.

El presidenta de Extremadura y candidata del PP, María Guardiola, comparece este domingo tras los resultados electorales en el hotel Azz de Mérida. Resultados elecciones Extremadura

Sea cual sea su cuantía, ninguna factura será fácil de abonar para Guardiola, que durante la campaña ha presumido de firmeza ante la ultraderecha. Para que haya acuerdo, todos tendrán que ceder. Porque Abascal ha prometido que Guardiola tendrá que pasar “por el aro” —signifique eso lo que signifique— y ella ha prometido que eso nunca ocurrirá. Los choques no han terminado ahí. Abascal ha llegado a sugerir que, si el PP quería mantener la presidencia, quizás tendría que poner otro candidato. Mientras la líder del PP ha acusado de machismo a Abascal, Abascal se ha referido a Guardiola como “la Irene Montero de Extremadura”. Por su parte, Óscar Fernández, el candidato de Vox, ha afirmado que el PP forma parte de un “bipartidismo corrupto”.

Pese a la aparente lejanía en las posturas, hay antecedentes que aconsejan relativizar las diferencias entre las dos fuerzas derechistas. Hasta ahora, nunca ha ocurrido que tras unas elecciones autonómicas en las que el PP y Vox forman una mayoría no se acaben poniendo de acuerdo. Y Guardiola ya metió en su gobierno a Vox tras solemnizar que jamás lo haría, en una memorable renuncia a los compromisos ante su electorado. Más allá de sus rifirrafes, el PP y Vox no se han descartado como socios. Además, la candidata popular proclamó durante el único debate electoral al que asistió que está en contra del “pacto verde”, una de las exigencias que la ultraderecha suele poner como requisito. Pese a todo, los líderes del PSOE y Unidas por Extremadura, Miguel Ángel Gallardo e Irene de Miguel, advirtieron ya en la noche de este domingo de un escenario de bloqueo.

Munición contra Sánchez

La victoria del PP es inapelable. A pesar del crecimiento de la ultraderecha, la subida del partido de Guardiola, de más de 4 puntos hasta superar el 43%, y el derrumbamiento del PSOE le otorgan un triunfo desahogado. El partido de Alberto Núñez Feijóo entra así como ganador en el nuevo ciclo electoral, que ahora continuará con Aragón, Castilla y León y Andalucía, todas ellas comunidades en las que parte como favorito.

El escrutinio otorga munición a Feijóo para seguir con su estrategia de asedio permanente a Pedro Sánchez, al que presenta —al igual que hace Santiago Abascal— como un líder que ha entrado en una fase de agonía política, como un presidente y un líder de partido al que los electores han dado la espalda. La estrepitosa derrota socialista en Extremadura, la tierra de Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Fernández Vara, facilita al PP y a Vox mantener esta tesis, que intentarán ratificar en las próximas citas electorales.

Adiós al viejo fortín

El único mazazo de la noche, si no se cuenta la decepción del PP por quedar lejos de la mayoría absoluta, es para el PSOE. Tras una campaña fuera de foco, con el protagonismo acaparado por la competición entre las dos fuerzas derechistas, el PSOE supera por debajo los peores pronósticos y sufre una drástica caída del apoyo en el que fue uno de sus bastiones. Si la pérdida de Andalucía quedó confirmada en 2022, la de Extremadura quedó ratificada en la noche de este domingo. Adiós a otro viejo fortín.

El resultado no puede leerse al margen de los casos de corrupción y acoso que afectan al Gobierno y al PSOE, que han marcado buena parte de la campaña. Además, Extremadura no es ajena a los problemas judiciales del entorno del presidente. El candidato, Miguel Ángel Gallardo (Villanueva de la Serena, Badajoz, 51 años), está implicado en un caso de presuntas irregularidades en la contratación en la Diputación de Badajoz del hermano de Sánchez, circunstancia que el PP y Vox utilizan para señalar al jefe del Ejecutivo por el fiasco extremeño.

De las urnas salen avalados quienes alertaban de que la elección como candidato de Gallardo, procesado en el caso del hermano de Sánchez, era una mala jugada. El también secretario general socialista en la comunidad, que ha centrado su campaña en reivindicar su papel de gestor experimentado en la alcaldía de Villanueva de la Serena y en la presidencia de la Diputación y en alertar de la erosión del sistema sanitario, será juzgado en mayo por dicho caso.

Durante la campaña, el PSOE ha logrado poner sordina al malestar interno con la candidatura de Gallardo, mayor en Cáceres que en Badajoz. No será fácil que esa contención se mantenga. Al PSOE le queda el relativo consuelo de que el éxito de su principal rival, el PP, no es completo, porque sigue dependiendo de Vox. El resultado deja abierta la posibilidad de que el PP le pida que facilite la investidura de Guardiola si quiere evitar el influjo de Vox.

Aval a la estrategia de Vox

El rápido ascenso de la ultraderecha en España no es ya una hipótesis demoscópica, es una realidad comprobada en Extremadura. Las de esta noche eran las primeras elecciones después de que el año pasado Vox rompiese con el PP en los gobiernos autonómicos, cambiara de socio en la UE —de los Conservadores y Reformistas de la italiana Giorgia Meloni a los Patriots de la francesa Marine Le Pen y el húngaro Viktor Orbán— y enardeciera sus posturas antiinmigración y antipolíticas, en línea con las experiencias más exitosas de la extrema derecha europea. El 21-D recompensa esta radicalización y hace inverosímil un cambio de estrategia en Vox, que ha visto que la máxima dureza, también contra el PP, funciona no solo en las encuestas sino también en las urnas.

La campaña de Vox ha estado protagonizada no por su candidato, Óscar Fernández (Cáceres, 50 años), sino por Santiago Abascal, que ha insistido en denunciar que el PSOE y el PP, más allá de sus aparentes diferencias, en realidad coinciden en lo esencial. Vox está obligado ahora a poner un precio alto a su abstención o su voto favorable a Guardiola si quiere ser coherente con ese discurso contra el “bipartidismo”.

Subida de Podemos e IU

El ascenso de Unidas por Extremadura, de 4 a 7 escaños y de más de 4 puntos, queda lejos de compensar la pérdida que el derrumbamiento del PSOE implica para bloque progresista. No obstante, para la izquierda alternativa —o radical, o poscomunista, o situada a la izquierda del PSOE— supone la primera noticia electoral positiva desde las generales de 2023, cuando a pesar de su importante caída al menos mantuvo su condición de fuerza decisiva para formar gobierno.

Tras comparecer dividida a las urnas en las tres autonómicas —Galicia, País Vasco y Cataluña— y las europeas de 2024 y sufrir severos retrocesos en todas estas citas, ahora Podemos e IU han visto recompensada su apuesta por la unidad junto a Alianza Verde, incrementando su representación con una candidata ya conocida Irene de Miguel (Madrid, 44 años), que en su tercera tentativa ha sido capaz de recoger una parte del voto que ha dado la espalda al PSOE.

El resultado, logrado con la líder de Podemos en Extremadura como rostro visible, refuerza al partido morado dentro de la constelación de fuerzas de este espacio político, y a priori ofrece un argumento a favor los procesos de integración en las elecciones autonómicas de 2026 en Aragón, Castilla y León y Andalucía. De Miguel lanzó tras conocerse los resultados un mensaje optimista pese al arrollador triunfo derechista. “Somos una luz de esperanza para la izquierda transformadora de todo el país”, afirmó.

No obstante, los conflictos y dudas en la izquierda alternativa se mantienen. Para Podemos, Unidas por Extremadura ha sido una prueba de que el partido Movimiento Sumar, que ha tenido una presencia testimonial en la candidatura, es un elemento prescindible. Irene de Miguel ha llegado a declarar durante la campaña que la vicepresidenta Yolanda Díaz, principal referente de este partido, es “un poco fraude”. Está por ver cómo impacta este ascenso sin Movimiento Sumar ni Díaz en la recomposición de la izquierda alternativa.

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