La defensa del activista propalestino James Fergie Chambers, detenido en Ibiza el pasado julio y cuya extradición solicita Estados Unidos, denuncia que las autoridades de ese país alteraron “de mala fe” las traducciones que aportaron a la justicia española con el fin de “elevar la gravedad de los hechos atribuidos” a su cliente.
Seguir leyendo