La muerte de la popular política británica Ann Widecombe sigue rodeada de misterio. La policía de Devon y Cornualles, al frente de la investigación, ha decidido poner en libertad al hombre al que el viernes se apresuró en presentar como el principal sospechoso del asesinato. Las autoridades han anunciado que este individuo —del que solo se sabía que es blanco y tiene 26 años— ya no forma parte de sus pesquisas.
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