El Niño. Ayme. Dos maneras distintas de llamarse, la misma para sellar la portería de España en Estados Unidos. Cuando Aymeric Laporte (32 años) habla de Pau Cubarsí (19 años) apela a la diferencia de edad. Un recurso para generar complicidad que ni se le pasa por la cabeza a Cubarsí. “¿Cómo lo llamo yo a él?”, pregunta el central del Barcelona, en el Estadio de Los Ángeles Galaxy, en el que España realizó su último entrenamiento antes de enfrentarse a Austria; “Ayme, ¿cómo lo voy a llamar? Aunque él es muy cercano a nosotros, pero el respeto es máximo”.