Tres hojas de preguntas y poca información: Voluntarios ayudan en la larga lista de cuestiones sobre las que los votantes no tienen noción qué responder
Víctor Weinsberg está sentado a las puertas del colegio electoral de la escuela elemental de Chevy Chase, en Maryland, desde que se abrieron las urnas. En una mesa tiene desplegada información para los votantes y dulces que le sobraron del Halloween del fin de semana anterior.
Weinsberg hace campaña por el Partido Demócrata en un área en la que el partido azul predomina. No es muy probable que haya sorpresas en el resultado, pero su labor está más orientada a ayudar a los electores en las preguntas para las que no saben qué responder.
Las papeletas de votación son tres hojas por las dos caras con cuestiones que deciden desde el gobernador, hasta los jueces del tribunal de apelaciones o el consejo de educación.
“Muchas personas no están muy familiarizadas con la forma de votar en algunas de las propuestas que aparecen en la boleta electoral”, explica.
Weinsberg subraya la importancia de las midterms porque “son siempre una oportunidad para que la gente exprese lo que siente respecto al partido que está en el poder”. Esta vez, agrega, “la votación es especialmente crítica por toda la locura que está ocurriendo. Sobre todo teniendo en cuenta una guerra que fue innecesaria y que, además, ha provocado inflación. Necesitamos hacer algunos cambios y, francamente, ayudar a la gente”, apunta.
Una pareja de avanzada edad se acerca a la mesa y recoge una de las papeletas de la mesa de Weinsberg. Necesita asesoramiento sobre las cuestiones a las que no sabe qué va a responder. Tienen claro que apoyarán al demócrata Wes Moore para que continúe como gobernador de Maryland, pero no conocen a los candidatos para la junta escolar. Con la chuleta en la mano de a quién deben apoyar, entran en el colegio.