Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana, ha reclamado este domingo la dimisión de la consejera de Territorio del Govern, Sílvia Paneque y la del ministro de Transportes, Óscar Puente, por su “incapacidad manifiesta” para afrontar y explicar la crisis de Rodalies. “Ya que han dimitido de sus funciones, que sean consecuentes”, ha señalado el republicano. Junqueras ha esgrimido que la crisis ferroviaria en Cataluña obedece a “décadas de desinversión” del Estado y ha señalado que Paneque se ha dedicado a poner “excusas” y a proteger al Gobierno en lugar de denunciar esa realidad. Los republicanos son socios de investidura del Govern de Salvador Illa, pero se han mostrado muy críticos con la gestión de la crisis. “Nosotros somos socios de la sociedad catalana y de Cataluña”, ha afirmado cuando se le ha planteado si la relación entre ambos se podía resentir.
En una comparecencia en la sede del partido, Junqueras ha puntualizado que no se trata solo de pedir dimisiones, que también, y de buscar adjetivos altisonantes (en clara alusión a Junts) sino de buscar soluciones para resolver un problema mayúsculo que afecta a cientos de miles de personas. “Es imposible solucionar los problemas si no se identifican. Ya sabemos que ha llovido y que eso puede generar problemas. Si fuera eso, todas las infraestructuras se verían afectadas y no solo las del Estado. No es casualidad que solo pase en la AP7 o en las líneas de RENFE. Es fruto de una realidad acumulada durante décadas”, ha alegado. A título de ejemplo, Junqueras ha revelado que ha cogido esta mañana un tren de los Ferrocarrils de la Generalitat desde su municipio, Sant Vicenç dels Horts hasta Barcelona, sin mayores problemas. “También había llovido en esa zona y he venido en tren”, ha recalcado.
Junqueras ha expuesto que lo que tendría que hacer el Govern es primero realizar un buen diagnóstico, señalar los problemas, reemprender el servicio y articular soluciones alternativas si no hay tiempo material de ello. Adif ha admitido que existen 21 puntos conflictivos en la red. El republicano ha recordado que en la salida del túnel del Garraf, a las puertas de Sitges, hay un punto negro que se denuncia desde agosto y aún no se ha paliado. “Ayer había miles de personas que no podían volver a casa. ¿Y cómo lo hará la gente que tiene que ir a trabajar, a estudiar o al médico? ¿Cómo ayudamos a empresas o a los trabajadores?, ¿Qué soluciones les damos mañana?“, se ha preguntado. En ese sentido, ha reprochado al consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, que esté en Madrid haciendo declaraciones en Fitur y no haya reunido a empresas y trabajadores para facilitar el teletrabajo. Paralelamente, ha pedido que se reabra cuanto antes la AP-7, afectada por el derrumbe de un muro de contención que provocó el accidente de Gelida, que causó la muerte de un maquinista, y que se retiren los peajes.
ERC ya facilitó en marzo pasado que el Parlament pidiera la dimisión de la consejera Paneque por el endémico mal funcionamiento de Rodalies. Con todo, nada indica que vaya a cambiar su papel de socio parlamentario del Govern. El Gobierno y ERC han sellado recientemente el nuevo modelo de financiación y han visto cómo entraba en funcionamiento la nueva empresa mixta de Rodalies, que estaba contemplada en los acuerdos de investidura. El Govern ha prorrogado los presupuestos y no ha empezado a negociar las cuentas con ERC al exigir esta avances en la recaudación del IRPF. Junqueras ha reivindicado otra vez esa medida y ha lamentado que no haya avances en el consorcio de inversiones.
El uso del teléfono móvil y la impaciencia son las dos principales causas de los accidentes que sufren los peatones, según un estudio que se ha difundido este jueves en una jornada técnica Peatones y seguridad vial, inaugurada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El informe Comportamiento del peatón en los cruces recoge que uno de cada tres peatones en España no presta la debida atención al cruzar un paso señalizados.
Según este informe, presentado por el técnico de estudios cuantitativos de IO Investigación, Jesús Barbero Quirós, el 86% de los peatones admite que el uso del teléfono móvil afecta a su atención al cruzar, pese a que la percepción del riesgo es elevada. Las conductas imprudentes están a la orden del día. Un 38% de los encuestados reconoce que cruza en rojo de manera frecuente u ocasional, mientras que el 44% admite que lo hace sin utilizar los pasos de peatones. Según Barbero, el uso del teléfono móvil se ha normalizado en los desplazamientos a pie: un tercio de los peatones lo utiliza mientras camina y más del 35% lo hace incluso cuando cruza un paso de peatones regulado por semáforos. La acción más realizada con el móvil mientras se camina son las llamadas telefónicas (59%), seguida de leer mensajes (46,5%).
A este factor del móvil se unen la impaciencia y la familiaridad de la zona. Los peatones valoran de media 7,4 puntos sobre 10 a los pasos de peatones, aunque el 40% considera que la seguridad es mejorable. Solo la mitad de los encuestados cree que los pasos de peatones son suficientemente visibles, mientras que el 90% considera necesario incluir zonas de despeje (es decir, libres de coches, setos y de todo lo que pueda inducir a un despiste, para que haya buena visibilidad) antes y después de estos cruces señalizados. El estudio concluye que siete de cada 10 encuestados estarían a favor de campañas informativas sobre el uso del móvil al cruzar una vía, mientras que dos de cada tres encuestados creen conveniente el denunciar el uso del teléfono mientras se cruzan calles o avenidas.
El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha destacado que el atropello es “la primera causa de fallecidos en nuestras ciudades por siniestros de tráfico, en trayectos cotidianos que deberían ser seguros y que, sin embargo, en demasiadas ocasiones terminan en tragedia”. En 2024, el último año con los datos consolidados, concluyó con 207 peatones fallecidos en las calles y avenidas de España. El 65% de las víctimas son personas mayores, por lo que ha pedido un compromiso por parte de la sociedad: “Se lo debemos a nuestros mayores, a quienes han construido nuestras ciudades y merecen poder caminar por ellas con seguridad”.
“Caminar sin miedo”
En la misma línea ya había intervenido el ministro del Interior, que ha destacado que la jornada desarrollada en la sede de la Dirección General de Tráfico (DGT) “no va de cifras, va de ciudadanas y ciudadanos que por muy diversos motivos ocupan o utilizan el espacio urbano para desarrollar parte de su vida cotidiana y del derecho básico que todas y todos tenemos a poder caminar sin miedo a un siniestro vial”.
El director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Álvaro Gómez, ha dado el perfil de los peatones fallecidos. El 65% en 2024 tenía más de 65 años. Las mujeres sufren más atropellos, pero suelen ser menos graves. En muchos de los siniestros, el peatón no había cometido ninguna infracción. Los arrollamientos del fin de semana y durante la noche son menos frecuentes, más graves y con mayor probabilidad de resultar mortales.
Dos ciudades han participado para exponer sus experiencias con los peatones. La coordinadora general de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, María José Aparicio, ha destacado la importancia de políticas para reducir la velocidad y el uso de medidas tecnológicas junto con las actuaciones dentro de la Estrategia Madrid 360 (ampliación de aceras, reurbanización mediante plataformas únicas, peatonalizaciones temporales y permanentes…). Todo ello, ha asegurado, ha permitido avanzar a un modelo de movilidad más seguro y centrado en las personas.
La segunda teniente alcalde y concejala de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao, Nora Albete, ha presentado los resultados de la Estrategia Bilbao Ciudad 30. De hecho, fue la primera ciudad europea en implantar un límite general de 30 kilómetros por hora en todas sus calles. Esa medida ha completado con recientes procesos de peatonalización, mejora de los entornos escolares y una apuesta decidida por la accesibilidad para consolidar un entorno urbano más seguro y sostenible.
En la inauguración también han participado la secretaria general de Movilidad Sostenible del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Sara Hernández y el secretario general de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Luis Martínez-Sicluna. La primera ha apostado por poner al peatón en el centro de las políticas públicas de manera que se consigan entornos urbanos más seguros, accesibles y saludables. Martínez-Sicluna ha defendido la llamada “ciudad de los 15 minutos”, donde los servicios esenciales estén al alcance de un paseo para reducir la dependencia del vehículo privado.
Más de 200 personas fallecieron este miércoles en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) tras el derrumbe de una mina de coltán. El accidente se produjo de madrugada después de que las intensas lluvias provocaran un deslizamiento de tierras y el colapso de la colina donde se encontraba una de las minas de Rubaya, aseguró este viernes a Reuters Lumumba Kamberee Muyisa, portavoz del gobernador de la provincia de Kivu del Norte, donde se encuentra el yacimiento. La mayoría de los fallecidos son mineros artesanales, entre los que hay niños y mujeres que vendían en el mercado próximo. Además, 20 personas resultaron heridas.
“Estamos en la temporada de lluvias. El suelo es frágil. El terreno cedió mientras las víctimas estaban en el agujero”, aseguró Muyisa. La mina se encuentra a unos 50 kilómetros al noroeste de Goma, capital de Kivu del Norte. Bahati Musanga Eraston, gobernador designado por los rebeldes del M23 que ocupan buena parte de esta provincia, se trasladó al lugar del derrumbe para expresar su solidaridad con las víctimas, ordenar la evacuación de las casas que se encuentran en zona de riesgo y anunciar que asumiría los gastos sanitarios de los heridos, que se reparten entre el centro de salud de Rubaya y hospitales de Goma. El gobernador también decidió prohibir el acceso de mujeres embarazadas y niños a este tipo de explotaciones.
Mineros artesanales supervivientes relataron a los medios que habían pasado “24 horas de pesadilla” y que, dos días más tarde, aún quedaban muchas personas, vivas o muertas, sepultadas en los numerosos pozos de la mina. Este tipo de accidentes son frecuentes en la RDC. El pasado 15 de noviembre, otras 32 personas fallecieron tras un derrumbe de una mina en Kalando, en la provincia de Lualaba, al sureste del país.
La mina siniestrada este miércoles forma parte de un grupo de yacimientos situados cerca de la localidad de Rubaya del que se extraen unas mil toneladas métricas de coltán al año, la mitad de la producción de todo el país y el 15% de la producción mundial. Desde abril de 2024 este inmenso sitio minero en el que trabajan unas 10.000 personas, la mayoría de ellas sin medidas de seguridad y muchos menores de edad, se encuentra bajo el control de los rebeldes del M23.
Buena parte del coltán extraído en Rubaya y en las minas bajo control rebelde se traslada de manera ilegal hasta la vecina Ruanda y de ahí se exporta al resto del mundo, según han denunciado tanto el Gobierno congolés como Naciones Unidas. “Las evidencias muestran que existe un riesgo creciente de fraude transfronterizo, pues los minerales de Kivu del Norte, especialmente el coltán de Rubaya que controla la milicia M23, están siendo introducidos de contrabando en Ruanda”, asegura un informe de la ONU publicado el pasado verano.
Este tráfico ilícito de coltán, un mineral compuesto de columbita y tantalita crucial en la fabricación de teléfonos móviles, ordenadores portátiles y coches eléctricos, supone unos ingresos de al menos 800.000 dólares mensuales para el M23, grupo rebelde de mayoría tutsi que cuenta con el apoyo militar y financiero de Ruanda en su guerra contra el Ejército del Congo. “El contrabando de minerales provenientes del este de la RDC hacia el país vecino, Ruanda, ya alcanzó niveles históricos”, dijeron los especialistas de la ONU en su informe elaborado para el Consejo de Seguridad.
El conflicto del noreste del Congo, que comenzó hace tres décadas y detrás del cual está precisamente el control de minerales estratégicos como el coltán, se intensificó a finales de 2024 cuando los rebeldes del M23, con apoyo de Ruanda, lanzaron una ofensiva en suelo congolés y lograron, meses más tarde, hacerse con el control de las ciudades de Goma y Bukavu, capitales de las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, respectivamente. Una iniciativa de paz liderada por Estados Unidos llevó a la firma de un acuerdo el pasado 4 de diciembre entre los presidentes congolés y ruandés, Félix Tshisekedi y Paul Kagame, respectivamente. Sin embargo, los combates no han cesado sobre el terreno. A cambio de su mediación, Congo y Ruanda se han comprometido a facilitar el acceso de sus recursos mineros a empresas estadounidenses.
Entre el amasijo de hierros del vagón número uno del tren Alvia accidentado el 18 de enero en Adamuz (Córdoba) o por los alrededores del escenario de la catástrofe tras chocar con un tren Iryo debe encontrarse una valiosa carpeta con fotos de la Familia Real en Huelva. Era el regalo que la Diputación Provincial tenía pensado entregar al rey Felipe VI el jueves 22 durante su visita a Palos de la Frontera con motivo del centenario del vuelo del avión Plus Ultra y que quedó suspendida por el duelo decretado tras el siniestro. “No queremos ni preguntar por la carpeta”, reconoce absorbido todavía por las consecuencias de la tragedia el presidente de la Diputación, David Toscano, en conversación telefónica antes del funeral de hondo calado católico celebrado en la tarde de este jueves en Huelva ante unas 4.000 personas. La provincia onubense se ha llevado la peor parte del accidente, con 28 de las 45 víctimas mortales.
La emoción sacudió las instalaciones cuando, ya al final de la misa, dos de los familiares de las víctimas, Liliana Sáenz y su hermano Fidel Sáenz, hijos de Natividad de la Torre, una de las fallecidas, ascendieron al atril. “Porque ellos no solo eran 45 del tren, pero son los 45 del tren”, hizo hincapié ella en presencia de los Reyes y el resto de autoridades de todas las administraciones presentes. “Lucharemos por conocer la verdad” pero “desde el alivio” y encomendados a los “brazos de la Virgen”, añadió en una sentida alocución de varios minutos y también de gran peso religioso seguido de una cerrada ovación. A continuación, durante largos minutos, los Reyes dieron el pésame a las víctimas y sus familiares. También lo hicieron la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, pero no así ninguno de los tres ministros del Ejecutivo presentes, la vicepresidenta María Jesús Montero; el de Agricultura, Luis Planas; y el de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. “¡Viva el rey! ¡Viva la Reina!”, se gritó desde las gradas en medio de aplausos.
El acto se ha celebrado en el pabellón Carolina Marín –onubense y figura mundial del bádminton– de Huelva, presidido por la imagen de la patrona de la ciudad, la Virgen de la Cinta, y dirigido por el obispo, Santiago Gómez Sierra, y numerosas autoridades religiosas como el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello. Junto al altar, el crucifijo ante el que oró en 1993 el Papa Juan Pablo II durante su visita a la provincia onubense. Tres horas antes del comienzo del funeral, a las 18 horas con el himno de España tocado a órgano, más de un centenar de personas hacían ya cola en la calle.
Media hora antes de la llegada de las autoridades junto a los reyes, unas 4.000 personas rezaban el rosario en un recinto casi abarrotado. “Los reyes acuden como invitados”, aclaran fuentes de La Zarzuela, que insisten en que es el Obispado quien lleva las riendas poco antes de la llegada en helicóptero de Felipe VI y Letizia entre vivas de algunos de los presentes y bajo una leve lluvia. Los reyes anunciaron su presencia en el homenaje después de que el acto laico promovido por el Gobierno se suspendiera en medio del descontento de algunas de las familias de víctimas y autoridades locales. En todo caso, todas las administraciones participan juntas en el funeral, que transcurre en medio de una gran solemnidad y sin incidentes de importancia.
Algunos familiares, ubicados en la segunda fila, llamaron la atención de los organizadores con el amago de abandonar el acto después de que se leyera la lista de fallecidos dejando a algunos en el tintero. Desde el altar, instantes después, se pidió disculpas por el error al tiempo que se trataba de calmar los ánimos de los agraviados. La ceremonia retomó su cauce mientras una veintena de religiosos ofrecían la comunión en la pista y las gradas del complejo deportivo.
Algunos de los familiares han defendido abiertamente la fórmula cristiana elegida. Otros, prefieren abstenerse. “Me parece muy oportuno”, señala al acceder al pabellón Luis Carlos Sáenz, uno de los heridos en el accidente, hermano de Liliana y Fidel e hijo también de Natividad de la Torre. Sáenz ocupaba la primera fila junto a su hijo y dos sobrinos, heridos también. “Están siendo semanas duras. Estamos muy dolidos por una perdida tan fuerte. Estamos aquí para apoyarnos entre todos sin ánimo de politizar”, comentó Antonio, de 19 años, sobrino de Rafael Millán, el controlador de la ORA de Punta Umbría que perdió la vida en el viaje de regreso tras presentarse a las oposiciones para funcionario de prisiones. Sobre la pista, cubierta por un gran tapiz rojo, unas 300 víctimas y sus familiares. Felipe VI y Letizia han seguido la ceremonia desde un lateral, delante de la primera fila de invitados y al pie de la tarima sobre la que se ha instalado el altar.
Otras víctimas debieron quedarse en casa por prescripción médica, aunque siguieron el acto a través de la televisión. Rocío Recuero, de 41 años, recibió este lunes el alta tras ser operada por la fractura de una vértebra. Iba junto a su madre y otros familiares en el vagón 3 del Alvia que debía haber llegado a Huelva. “Yo soy Mariquilla no para, pero ahora tengo que guardar reposo”, comenta por teléfono desde su domicilio en la capital onubense, donde espera la recuperación total con ayuda de un corsé en compañía de su hija y con ayuda de su madre, Concha, herida leve. “He vuelto a nacer”, agradece Paco de la Corte, de 54 años, incidiendo en la delgada línea que separó a los viajeros supervivientes de los muertos.
Regresaba también de realizar el examen a funcionario de prisiones y sufre contusiones por todo el cuerpo. El preparador que ocupaba el asiento contiguo al suyo se levantó a la cafetería unos minutos antes del siniestro y es una de las víctimas mortales. “Los hay que están mucho peor que yo. Por respeto, voy a seguir desde casa el funeral”, afirma.
Hay familias, como la Zamorano Álvarez que han perdido a cuatro de los cinco integrantes que viajaban en el tren. Solo se salvó la pequeña Cristina, de seis años. Otra de las fallecidas era la fotógrafa y gestora cultural onubense María Clauss. Regresaba desde Madrid en compañía de su marido, el periodista Óscar Toro, también fallecido, con las fotos que se iban a regalar al Rey.
David Toscano, el presidente de la Diputación, no parece tener muchas esperanzas de que se vayan a poder recuperar las fotos extraviadas en el accidente. La iniciativa del regalo había surgido de Clauss, colaboradora habitual de esa institución. En las tres imágenes que iban en la carpeta aparecían el propio Felipe VI durante una visita a Huelva al monumento del Plus Ultra hace 25 años; sus padres, Juan Carlos y Sofía, en La Rábida y, por último, Alfonso XIII en ese mismo enclave de Palos de la Frontera desde donde partió –además de Cristóbal Colón con las carabelas en 1492– el Plus Ultra en 1926. Este hidroavión consiguió por vez primera la gesta de volar por etapas sobre el océano Atlántico desde ese municipio onubense hasta Buenos Aires.
“Queremos emprender de nuevo ese regalo para el rey”, afirma Toscano, aunque ya no podrá ser Clauss la encargada de la iniciativa. La fotógrafa recibirá estos días otro homenaje en Madrid durante la inauguración de la 29ª edición del Premio Luis Valtueña, que organiza Médicos del Mundo. En estas tres décadas Clauss ha sido la única mujer que se ha alzado con el galardón, en 2022, con un reportaje sobre víctimas de la Guerra Civil española. La ONG recuerda que con mujeres como Clauss “la fotografía puede ser un acto de cuidado, de justicia y de memoria compartida para que no habite el olvido”. El reportero Luis Valtueña fue asesinado en Ruanda el 18 de enero de 1997, la misma fecha en la que Clauss ha perdido la vida en 2026 en el accidente de Adamuz.