El domingo 15 de febrero entra en vigor la nueva Ordenanza de Civismo del Ayuntamiento de Barcelona. Un texto actualizado tras una primera versión en 2006 que afecta a las conductas en el espacio público y suma nuevas sanciones y sube los importes. Una de las principales novedades es que se multará a los propietarios de perros que no diluyan con agua los pipís de sus animales con hasta 300 euros.
En el último mes, se ha informado a la ciudadanía con una campaña de comunicación con informadores desplegados por calles y plazas, donde la idea es garantizar la convivencia. La nueva norma incluye las infracciones “a los comportamientos que generan más molestias y deterioran la convivencia, incorporando nuevos agravantes y tipologías para reforzar el efecto disuasivo”. Entre las principales novedades destacan las siguientes.
No diluir las micciones de animales. La multa es de hasta 300 euros, con la excepción de los perros de asistencia. “Las micciones de los animales domésticos deben diluirse en agua para asegurar la salubridad de la calle y los espacios públicos y evitar la degradación del mobiliario urbano, salvo que se trate de perros de asistencia”, dice la ordenanza. El consistorio especifica que deben diluirse solo con agua, sin jabón, lejía o vinagre. Por otra parte, añade la ordenanza, “no recoger de forma inmediata las deposiciones fecales de los animales domésticos en las vías y espacios públicos ni depositarlas (de forma higiénicamente aceptable en los contenedores o depósitos de basura o no proceder a la limpieza de los elementos afectados por las deposiciones), especialmente de perros y gatos” […] es objeto de infracción grave.
Consumo de alcohol en la calle. Es una de las sanciones que más suben y puede alcanzar los 1.500 euros si se produce en presencia de menores o en zonas con restricciones nocturnas. La multa de salida por botellones es de entre 100 y 600 euros.
Prohibición de rutas etílicas. Estas rutas que se ofrecen habitualmente a turistas, se prohíben en parte. Por la lucha contra el ruido en zonas acústicamente tensionadas. Pueden alcanzar los 3.000 euros.
Miccionar en la calle. En puntos sensibles como calles estrechas, zonas de ocio nocturno o lugares donde hay baños públicos, la sanción es de hasta 750 euros.
Pintadas y grafitis. Se persigue su realización en espacios no autorizados. Y en este caso, además de sanción económica, se obliga a asumir los costes de limpieza y desperfectos causados.
Elementos de carácter sexual o ir sin camiseta. Está prohibido exhibir en la calle ropa u otros elementos que representen órganos genitales o que tengan carácter sexual. También está prohibido caminar o estar en la calle con el torso nudo, sin camiseta, salvo si es durante la práctica deportiva o en la zona de playas. Las multas en estos casos son de hasta 300 euros.
Exhibicionismo y falta de respeto. Atentar contra la dignidad de los otros (con insultos, masturbaciones o exhibicionismo), está multado con hasta 600 euros.
Para garantizar que las normas tengan una aplicación real y efectiva, la nueva ordenanza prevé que la Guardia Urbana notifique y cobre de forma inmediata a los no residentes, tanto en infracciones graves y muy graves, para evitar la impunidad que hasta ahora se producía cuando se multaba a turistas. De media, el consistorio barcelonés ha calculado que se cobran algo más de la mitad de las multas de esta ordenanza.
A powerful windstorm that battered Catalonia this week has claimed its first confirmed fatality. A 46-year-old woman died in hospital after part of an industrial roof collapsed on her during extreme gusts that lashed Barcelona on Thursday, February 12, authorities confirmed.
The incident occurred around midday in the Sant Andreu district, where strong winds, part of a severe weather system affecting much of northeastern Spain, tore off roofing materials from a warehouse. The victim, who was at the site at the time, was struck by falling debris and rushed to Hospital Vall d’Hebron in critical condition, but later succumbed to her injuries.
Local police and workplace safety officials are treating the case as a workplace accident and have launched an investigation into the circumstances surrounding the collapse. The Mossos d’Esquadra reported that they have notified the regional Department of Labour as part of standard procedure.
Winds reach historic strength
Meteorological services reported record-breaking wind speeds across the Barcelona metropolitan area and surrounding regions during the storm. In Puig Sesolles (Vallès Oriental), gusts peaked at 166 km/h, while strong winds also hit central and coastal parts of the city. These conditions prompted emergency weather warnings across Catalonia.
The ferocious winds not only posed a danger to people working outdoors but also caused widespread disruption to daily life. Schools were closed, non-urgent medical services were suspended, and numerous sporting and cultural events were cancelled as precautionary measures.
Transport services were severely affected by the storm. More than 100 flights departing from and arriving at Barcelona’s El Prat Airport were cancelled or delayed, while commuter rail services experienced significant disruptions with reduced speeds across parts of the network.
Emergency services logged a record number of calls as wind-blown debris, fallen trees and structural damage created hazards in neighborhoods throughout the region. Dozens of incidents were reported, and at least nine people required hospitalization after being injured in wind-related accidents.
Strongest storm in decades
Officials described this windstorm as the most intense Catalonia has seen in 15–20 years, surpassing other severe episodes in recent memory. Forecasters indicated that while wind warnings were downgraded later Friday, adverse weather could return in the coming days, keeping authorities on alert.
As Barcelona assesses the damage and mourns its first victim, residents are being urged to stay informed and cautious as unpredictable weather continues to sweep across Spain.