La ola de la nostalgia no da tregua: vuelven las películas que marcaron los 2000, como El Diablo Viste de Prada 2, resurgen las cámaras digitales entre la Gen Z y ahora también uno de los zapatos más icónicos de los 90. Las jelly shoes, aquellas sandalias de “gelatina” con ese efecto de goma que todas llevamos alguna vez, regresan en versión adulta.