El regreso a los escenarios de Oasis ha provocado que el fenómeno fan de la banda inglesa resurja en todos los sentidos. Tras su exitosa gira por el Reino Unido, las entradas para su tour europeo —con parada en Barcelona— y estadounidense se agotaron en horas, y los hermanos Gallagher acaban de estrenar el documental Don’t Look Back In Anger, que hace un recorrido por la gira de regreso de la banda en 2025. Al mismo tiempo que se preparan para el próximo año, han tenido que hacer frente a un problema inesperado: hace unas semanas se anunció la subasta de grabaciones inéditas de Oasis, una colección valorada en 1,6 millones de libras (1,8 millones de euros al cambio actual). Antes de que se produjera la puja, prevista para este 3 de octubre en Evesham, Noel y Liam Gallagher han conseguido paralizar la venta tras interponer una demanda contra los dueños de este material inédito.
La colección incluía 63 conciertos en directo, horas de ensayo y conversaciones entre los dos hermanos. Fue el pasado mes de septiembre cuando la casa de subastas Littleton Auctions, en Worcestershire, reveló la próxima venta de las cintas, reunidas por el antiguo ingeniero de sonido de Oasis, Huw Richards, quien trabajó con ellos desde el lanzamiento de su álbum debut de 1994, Definitely Maybe, hasta 2001. Durante ese periodo, fue registrando el audio directamente desde la mesa de sonido. Entre el material obtenido se encuentra una grabación inédita de un concierto de Oasis en Loch Lomond (Escocia) en 1996. Pero no solo es él quien se estaba deshaciendo de esta colección, que incluía 209 cintas DAT, 73 casetes analógicos y tres MiniDiscs, también su hijo, Owain Richards.
Este miércoles 30 de septiembre, tres días antes de que se produjese la subasta, Littleton Auctions anunció a la BBC que la venta de las grabaciones ha sido suspendida. “Confirmamos que las grabaciones de Oasis conocidas como The Desk Tapes han sido retiradas de nuestra subasta del 3 de octubre a raíz de un proceso judicial. Lamentamos profundamente no poder ofrecer este importante archivo tal y como estaba previsto”, ha afirmado Ben Homer, director general de la empresa, a la cadena británica. “Es cierto que Oasis nos ha demandado a mi padre y a mí para intentar impedir la subasta de las cintas que mi padre grabó hace muchos años. Hemos acordado aplazar la subasta para permitir que la disputa legal se resuelva, ya sea mediante litigio o de otra manera, de forma ordenada”, afirma en el mismo medio Owain Richards.
Aunque Oasis ha paralizado la subasta, la puja continúa con otros objetos vinculados a la banda y a su historia: setlists originales, itinerarios de giras, una guitarra y una chaqueta. Littleton Auctions destaca entre los objetos en venta unas zapatillas exclusivas Adidas Kegler Super Ostrich, un regalo a Noel Gallagher valorado en 2.500 libras. Adidas solo fabricó 100 pares para conmemorar el centenario de su fundador.
En una entrevista con The Times publicada a principios de septiembre, Owain Richards, quien también es ingeniero de sonido, calificó la colección como “una pieza de historia”. Además, afirmó que el audio se conservaba en bastante buen estado, pero que, como Oasis tiene los derechos de propiedad intelectual, las grabaciones no podían ser comercializadas sin su consentimiento. “Están literalmente listos para ser masterizados e incluirlos en un álbum en directo”, añadió el vendedor.
Desde un primer momento, Littleton Auctions afirmó que esta venta era “una oportunidad única en la vida tanto para los fans como para los coleccionistas”, aunque especificaron que no contaban con el apoyo de los hermanos Gallagher para la venta. “El entorno de Oasis está al tanto de la subasta y ha expresado su preocupación, lo cual es totalmente comprensible dada la magnitud y la importancia del material”, explicó Homer a The Times. Y añadió: “La casa de subastas está gestionando todo con total transparencia y siguiendo los procedimientos legales pertinentes”. Por lo visto no era del todo así, pues una parte de la colección ahora no puede venderse.