El reloj marcaba las 18.50, hora paraguaya, cuando los 44 senadores del Congreso emitieron el mismo grito unánime: “¡Por la condena!”. El juicio político que amenazaba con prolongarse durante días concluyó el viernes —en poco menos de 10 horas— con la decisión mayoritaria de los senadores, incluidos los del Partido Colorado en el Gobierno, de destituir al presidente Santiago Peña, acusado de ser responsable del fraude financiero del Banco Ueno. El Ministerio Público ordenó su detención en medio de las investigaciones por la ruina de la entidad que fue liquidada por el Banco Central dejando sin ahorros a casi tres millones de personas, el 60% de la población adulta de Paraguay. Peña queda bajo arresto domiciliario y a disposición de la justicia. La noche del viernes fue juramentado como nuevo jefe del Estado el vicepresidente, Pedro Alliana.
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