Más de una vez habrás sentido un pequeño calambrazo al tocar a alguien, la ropa pegándose al cuerpo de forma incómoda, el pelo erizándose repentinamente o un chispazo al quitarte un jersey. Sí, lo que está detrás de todo esto es la electricidad estática, tan habitual como molesta, sobre todo en esta época del año.