El golfista Tiger Woods, de 50 años, ha sufrido un accidente de tráfico el viernes a primera hora de la tarde en Florida y posteriormente ha sido detenido por las autoridades por conducir bajo los efectos de sustancias, aun por determinar, así como por daños materiales y por negarse a someterse a una prueba legal, estos últimos, delitos considerados menores. El suceso ha ocurrido sobre las dos de la tarde en la zona de Jupiter Island, al sudeste del Estado, a unos 150 kilómetros al norte de Miami, donde tiene una mansión en la que reside desde hace alrededor de una década.
La oficina del sheriff del condado de Martin ha informado del accidente y ha afirmado que ninguno de los dos implicados ha sufrido heridas. Woods ha sido llevado a comisaría, donde deberá pasar al menos ocho horas. El propio sheriff, John Budensiek, ha dado una conferencia de prensa un par de horas después de lo ocurrido donde ha explicado cómo han tenido lugar los hechos y ha contado que Woods estaba “apático” y “mostraba señales de dificultad” para hablar y moverse. Sin embargo, el golfista ha negado haber consumido alcohol y efectivamente un análisis con un alcoholímetro ha dado negativo. Él ha rechazado someterse a un análisis de orina y las autoridades creen que había tomado drogas. “Ha explicado sus heridas y cirugías”, ha contado Budensiek en su comparecencia, “hemos tomado nota, pero se le han realizado pruebas exhaustivas en la carretera y, al determinar su estado, fue detenido y llevado a la cárcel del condado de Martin”.
Al parecer, según la prensa local, Woods conducía su todoterreno a una velocidad muy elevada detrás de un camión. El conductor de dicho vehículo se echó un lado y se metió en un camino lateral para que el golfista pasara con su coche, pero no calculó la distancia, rozó la parte trasera del camión y acabó volcando sobre el asfalto. Entonces trepó hasta la ventanilla del pasajero y salió por la misma. La cadena local de noticias WPTV ha mostrado fotografías del accidente, donde se ve un Range Rover negro volcado de lado en la carretera. En las imágenes se aprecian coches de policía y grúas en la escena.
El responsable del condado ha sido preguntado sobre si el golfista recibiría algún tipo de tratamiento especial. “Somos la oficina del sheriff. Sabemos que hemos detenido a una figura muy conocida. No pretendo hacer ningún drama. Pero da igual quién seas: si infringes la ley, nosotros la cumpliremos. Es un camino muy fácil de seguir”, explicaba Budensiek. “En cuanto a su estancia en la cárcel, nos aseguraremos de que esté a salvo. No lo vamos a poner con el resto de la población reclusa. No va a estar con otros reclusos que puedan hacerle daño o intentar sacar provecho de lo que hizo. Pagará el precio, pero no lo pagará sufriendo castigos en la cárcel”.
Precisamente estos días el mundo del golf se pregunta si Woods, ganador de 15 grandes títulos y poseedor de una fortuna estimada en unos 1.300 millones de dólares, será capaz de jugar en el próximo Masters de Augusta, que tendrá lugar del 9 al 12 de abril. Lo ha ganado en cinco ocasiones, la última, en 2019, pero parece que su condición física no se lo pone fácil. De hecho, en marzo de 2025 se rompió el tendón de Aquiles y el pasado octubre pasó, y no era la primera vez, por una operación de espalda. Incluso el presidente Trump ha hablado del asunto, asegurando que Woods no jugará en el mismo.
Ya en el año 2017, en esa misma zona de Jupiter, Woods fue detenido por conducir bajo los efectos de diversas sustancias, aunque dio negativo en la prueba de alcoholemia. Días, antes, había pasado por una operación de espalda. El 30 de mayo, sobre las tres de la madrugada, fue arrestado por las autoridades, que lo llevaron a comisaría y lo liberaron cerca del mediodía. Entonces aseguró que su estado era consecuencia de “una reacción inesperada a medicamentos con prescripción”.
“No me di cuenta de que la mezcla de medicinas me había producido un efecto tan fuerte”, afirmó, asegurando ser “consciente de la gravedad” y responsabilizarse por ello: “Pido disculpas con todo mi corazón (…) a mi familia, a mis amigos y a mis fans. Yo también espero más de mí. Haré todo lo que está a mi alcance para que no me vuelva a pasar”. Precisamente entonces se publicó un vídeo de Woods en el que se le veía, descalzo y desorientado, sin apenas ser capaz de responder a la policía ni poder caminar en línea recta. Tuvo que pagar una multa de 250 dólares y dar clases.
Este no es el primer accidente que sufre Woods. A finales de 2009, ya tuvo un pequeño choque, también en Florida, por chocar primero contra una boca de incendios y después empotrarse contra un árbol, en el barrio de Isleworth, en Orlando, Florida. Tuvo que ser trasladado a un hospital con varias heridas en la cara, pero no fue nada grave, y fue dado de alta “en buenas condiciones”, según sus representantes.
En cambio, fue mucho más grave el que sufrió en febrero de 2021, cuando se rompió una pierna por un accidente sufrido en Los Ángeles, en California. Como se supo un par de meses después, tras la investigación, conducía al doble de la velocidad establecida en dicha vía. “Woods conducía de 84 a 87 millas por hora (de 135 a 140 kilómetros por hora) en un tramo de carretera cuesta abajo en las afueras de Los Ángeles, que tenía un límite de velocidad de 45 millas por hora (72 kilómetros por hora)”, afirmaron las autoridades. Se llegó a temer por su vida.
La vida personal del astro del golf y sus problemas de salud y de imagen pública han lastrado la carrera de Woods durante los últimos años. Accidentes, escándalos, operaciones y divorcios —como el multimillonario con Elin Nordegren, madre de sus hijos, en 2010, tras conocerse sus múltiples infidelidades— le han colocado en los últimos años más en las páginas de la información social que deportiva. Hace alrededor de un año, además, se conoció su relación sentimental con Vanessa Trump, exnuera del presidente Donald Trump (estuvo casada durante 12 años con Donald Trump Jr., con quien tiene dos hijos, Kai y Donald III), lo que le ha convertido en objeto de amores y odios todavía más intensos dentro y fuera de su país.
Un hombre ha fallecido, otras cuatro personas han resultado heridas graves y otras 23 de carácter moderado al precipitarse el autocar en que viajaban por la isla canaria de La Gomera. La guagua, perteneciente a la empresa Gomera Tours y que transportaba a turistas, se ha precipitado por un terraplén en el kilómetro 2 de la carretera GM-2, cerca de la capital, San Sebastián de La Gomera, según han informado fuentes del Centro Coordinador de Seguridad y Emergencias (Cecoes 112). Las primeras informaciones oficiales apuntan a un posible fallo de los frenos como causa del accidente.
El suceso fue notificado pasadas las 13.15 de la tarde de este viernes En la guagua viajaban 27 personas —entre ellos tres menores, que resultaron ilesos—, todas de origen británico, además del conductor. La edad del fallecido no ha trascendido. Otros dos hombres, de 73 y 42 años, resultaron heridos de gravedad con politraumatismos y fueron evacuados inicialmente en ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC) al Hospital Nuestra Señora de Guadalupe de la isla, desde donde fueron trasladados posteriormente en helicópteros medicalizados a Tenerife. El resto de heridos ha sido atendido en el hospital insular.
El vehículo procedía de Playa de Santiago, una localidad turística en el sur de la isla, y se dirigía a la capital para, posteriormente, viajar en barco a Tenerife. La Guardia Civil baraja un fallo en el sistema de frenado como principal hipótesis del accidente. Así lo ha avanzado a los periodistas en el lugar de los hechos el director insular de la Administración General del Estado, Juan Luis Navarro, según recoge Efe. Navarro ha relatado que el conductor “intentó luchar” desde que detectó la avería en los frenos pero finalmente el vehículo cayó ladera abajo. El conductor es un profesional experimentado y está familiarizado con la vía, según han manifestado a Efe fuentes de Gomera Tours, que añaden que se trata de una ruta que “se hace prácticamente todos los días”, al igual que otras que opera la compañía. “Es un milagro que no haya habido más víctimas mortales”, ha sentenciado en declaraciones a la televisión autonómica desde el emplazamiento del accidente el consejero insular de Política Territorial, Medio Ambiente y Sector Primario.
Tras el accidente, sucedido en las inmediaciones del vertedero de la isla, el Cecoes 112 procedió a movilizar a varios recursos de emergencia hasta la zona, donde atendió a varios heridos. En el lugar se encuentran operando varias ambulancias del Servicio de Urgencias Canario, un helicóptero medicalizado y otro de la Guardia Civil y un tercero del GES (emergencias del Gobierno de Canarias) y recursos policiales, entre otros efectivos.
El Gobierno de Canarias ha declarado a las dos de la tarde la situación de alerta por accidente de múltiples víctimas en la isla. El Cabildo ya ha restablecido el tráfico, aunque pide mantener la máxima precaución durante toda la tarde, ya que el personal especializado continuará realizando labores de mantenimiento y seguridad.
Este no es el único accidente que se ha producido en el último año en este mismo tramo de esta carretera de la pequeña isla canaria. En mayo de 2025 una guagua del servicio regular del Cabildo insular que había salido 40 minutos antes de Playa Santiago (sur de la isla), se salió de la carretera en el kilómetro 3, volcó y cayó de una vía a otra. A resultas, falleció una mujer de 73 años y otras diez personas sufrieron heridas de distinta consideración.
Pese a sus pequeñas dimensiones (370 kilómetros cuadrados, la tercera menor), la isla cerró 2025 con 713.000 turistas, según los datos del Cabildo, y refuerza su estrategia para afianzar el mercado nacional como emisor estratégico