Claudia Sheinbaum se ha plantado frente a una nube de cámaras y micrófonos que se arremolinaban a las puertas de la Fira de Barcelona a la espera de su llegada a la IV Reunión en Defensa de la Democracia. La presidenta de México ha destacado la importancia de la cumbre, se ha dicho “contenta” en su primera visita a Europa en lo que va de su mandato y ha citado a Abraham Lincoln a las puertas del acto oficial, concebido como un espacio para plantear alternativas ante los desafíos que plantean el auge de la extrema derecha y los ataques de Donald Trump al orden mundial. “La democracia es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, ha afirmado este sábado. Inmediatamente después, los periodistas le han preguntado si la crisis diplomática con España está superada. “No hay crisis diplomática, nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, ha asegurado.
Una media hora más tarde, sobre las diez de la mañana, se ha dado el momento que había provocado una enorme expectación en ambos lados del Atlántico en los días previos a la cumbre, que ha congregado a más de una decena de líderes mundiales de izquierdas. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha estrechado la mano de la mandataria y ambos han posado sonrientes ante las cámaras. Es el primer encuentro de alto nivel entre las autoridades de ambos países en ocho años, luego de la petición de disculpas que envió en 2019 el expresidente Andrés Manuel López Obrador, predecesor y mentor de Sheinbaum, al Rey de España por los abusos cometidos durante la conquista.
La imagen supone un nuevo paso hacia la reconciliación tras una larga parálisis en la relación política y un arduo proceso diplomático para normalizar los contactos. En el breve intercambio entre ambos mandatarios durante la recepción oficial, Sheinbaum ha hecho un gesto rápido con las manos, indicando que hablarían luego sobre la relación bilateral. “Compartimos una gran sintonía sobre cómo continuar estrechando nuestros tan especiales lazos culturales, económicos y sociales”, ha publicado Sánchez en su cuenta de X al término de la cumbre.
Sobre el mediodía, ambos mandatarios han sostenido una reunión a puerta cerrada en los márgenes de la cumbre de líderes progresistas que se ha extendido durante poco más de media hora, según han indicado fuentes del Gobierno mexicano a este diario. “Hablamos sobre lo importante que es para México el reconocimiento de lo que fue la Conquista, la llegada de los españoles”, ha dicho Sheinbaum al término del encuentro y ha añadido que ambos Gobiernos seguirán trabajando en el reconocimiento de los pueblos originarios.
“Ha habido un acercamiento tanto del presidente como del propio Rey y lo importante es seguir dialogando”, ha agregado sobre las declaraciones de Felipe VI en marzo pasado, en las que reconoció que hubo “mucho abuso y controversias éticas”. Sheinbaum ha dicho al término del encuentro que hablaron de intensificar los intercambios culturales y la cooperación en energías renovables. La presidenta ha descartado, de momento, una reunión con el monarca, antes de participar en una comida con los otros líderes latinoamericanos que se dieron cita en el acto oficial.
La mandataria mexicana también ha ofrecido que la próxima cumbre de líderes progresistas, una iniciativa que surgió en 2024 en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas, se celebre en México. Sánchez se ha hecho eco de las palabras de la dirigente y ha confirmado que la próxima edición del encuentro se celebrará en tierras mexicanas en 2027, en un nuevo gesto de acercamiento entre ambos mandatarios y en lo que el dirigente español ha calificado como “una gran noticia”. “Lo invité a que estuviera el próximo año porque vamos a tener esta misma cumbre en México”, ha subrayado Sheinbaum.
La presidenta ha mantenido el mismo discurso en su intervención inicial durante la cumbre en Barcelona. “Vengo en nombre de un pueblo solidario hasta en la adversidad, profundamente humano, que se resiste al individualismo, que rechaza la discriminación y se niega con dignidad a mirar al otro o a la otra desde el desprecio”, ha dicho. “Vengo de un pueblo que reconoce su origen en las grandes culturas originarias, aquellas que fueron acalladas, esclavizadas y saqueadas, pero que nunca fueron derrotadas, porque hay memorias que no se conquistan y raíces que nunca se arrancan”.
“Vengo a recordar que México ha sabido sostener sus principios incluso en soledad, que alzó la voz contra el bloqueo a Cuba en 1962 cuando otros guardaron silencio, que hasta la fecha creemos, hablando de esa pequeña isla del Caribe, que ningún pueblo es pequeño, sino grande y estoico cuando defiende su soberanía y el derecho a la vida plena”, ha dicho. La presidenta mexicana ha propuesto adoptar una declaración conjunta entre los países participantes en contra de una posible intervención militar contra Cuba, en medio del cerco energético decretado por Trump y la presión que ejerce Washington sobre la isla desde hace tres meses. “Que el diálogo y la paz prevalezcan”, ha pedido.
También ha retomado una propuesta que hizo en la última reunión del G-20 el año pasado: destinar el 10% del gasto mundial en armamento a un programa global de reforestación. “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”, ha instado.
Ante las turbulencias por los conflictos bélicos y la crisis del sistema multilateral, Sheinbaum ha defendido los principios que han regido la política exterior de México desde hace más de un siglo: “El respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, el rechazo al uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los Estados, el respeto a los derechos humanos y la lucha permanente por la paz”, ha referido. “En un mundo herido por la guerra, por la desigualdad, estos principios democráticos siguen siendo un aporte de México a los pueblos del mundo, como un símbolo de esperanza”.
“Democracia significa elevar el amor por encima del odio, cultivar la generosidad en lugar de la avaricia, la fraternidad por encima de la guerra”, ha comentado Sheinbaum, sin aludir directamente a la política exterior de Estados Unidos, con el que comparte una frontera de más de 3.000 kilómetros. “Significa que la vida no se compra, como tampoco la libertad y la dignidad de los pueblos”, ha agregado la presidenta y ha llamado al respeto a la diversidad y a la solidaridad para construir una alternativa política desde el progresismo para los próximos años.
Los dos presidentes se reúnen este viernes en Barcelona, donde reivindicarán políticas progresistas frente a la ola ultraconservadora
DIRECTO | Lula da Silva y Sánchez se dirigen a los medios en BARCELONA | EL PAÍS
Lula y Sánchez, durante su reunión en Barcelona.Foto: albert garcía
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha llegado este viernes al palacio de Pedralbes de Barcelona, donde ha sido recibido por el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez. Una banda militar ha tocado los himnos de ambos países en el recibimiento al líder brasileño, en el patio del palacio barcelonés. Luego, los dos mandatarios han pasado revista a la formación militar y han saludado a los miembros de los dos gobiernos que participan en la cumbre, para a continuación posar todos para una foto de familia y entrar en el palacio para las reuniones.
Ambos encabezan la I Cumbre España-Brasil, que se centra en la reivindicación de políticas progresistas en oposición a la ola ultraconservadora global que tiene en el presidente estadounidense, Donald Trump, su máximo exponente.
El encuentro bilateral han participado una decena de ministros por cada parte y se han firmado una serie de acuerdos que aumentarán la colaboración entre España y Brasil. También abordarán asuntos de relevancia en el ámbito internacional, como la crisis de Oriente Próximo tras el ataque de Estados Unidos a Israel a Irán o la situación de Venezuela o Cuba, también afectados por las decisiones de Trump. Los jefes de Gobierno comparecerán a partir de las 14.00 en una rueda de prensa conjunta.
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