Marc Márquez dijo el viernes que no bailaba encima de la moto desde el GP de Japón del año pasado, cuando ganó su séptimo título mundial en MotoGP. “¿Me habré olvidado, quizás?”, bromeaba. Este sábado quedó claro que no. Ante la afición entregada que aguantó el chaparrón matutino en Jerez, el piloto español de Ducati volvió a bailar para llevarse una meritoria pole position y ponerse a tiro de su victoria mundialista número 100. Aprovechando el asfalto mojado y las condiciones difíciles que siempre ha sabido aprovechar mejor que nadie, el campeón del mundo logró la primera posición de la parrilla sacándole los colores a gran parte de la parrilla con un 1.48,087. Tan solo el francés Johann Zarco, notorio segundo con la Honda LCR, fue capaz de seguirle el ritmo, el resto de pilotos a más de un segundo del cabecilla de la parrilla.
“Las condiciones han ayudado, en seco Álex estaba un paso por delante del resto. En agua tienes que fluir más, sin exagerar tanto ni empujar tanto, y ahí me encuentro más cómodo”, comentó Márquez, cauto todavía sobre sus posibilidades de cara a la sprint de la tarde y la carrera del domingo. “Habrá qué entender cuál es nuestro nivel en las carreras, ver cómo van Álex y Diggia, que iban muy fuertes en seco”, añadía desde el parque cerrado del trazado andaluz. Su hermano pequeño, el mejor del viernes, sufrió una caída durante su mejor giro y solo pudo finalizar quinto en la cronometrada, mientras que el italiano del VR46 ocupará la tercera plaza.
“Estaremos muchos ahí en cabeza, así que será una bonita lucha”, avisó Di Giannantonio sobre las carreras. Tras sus palabras, los primeros rayos de sol secaban ya el asfalto y calentaban más todavía el ambiente en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto, que celebra este año su 40 aniversario convertido desde hace ya mucho en patrimonio (material e inmaterial) del motociclismo y el deporte en general.
Márquez, que ha vivido ante la afición más vibrante del certamen algunos de sus mejores y peores momentos, logró su tercera pole en el trazado y buscará ahora una victoria que se le resiste desde 2019. Al año siguiente, en este mismo escenario, empezó su calvario de lesiones que le han llevado a operarse hasta en siete ocasiones el brazo derecho, pero aquí también empezó a renacer en 2024 con su pole y victoria en la sprint, además del primer podio de domingo tras abandonar Honda y poner rumbo a Ducati.
El 93 negocia ahora mismo su tercera peor sequía de victorias en MotoGP: lleva nueve grandes premios y siete meses sin subirse a lo más alto del podio, y hacía ocho (desde Hungría 2025) que no firmaba el mejor tiempo en la lucha contra el crono. Después de completar los entrenamientos del viernes, el catalán terminó de confirmar que su brazo derecho, en concreto el hombro lesionado en el GP Indonesia una semana después de campeonar en Motegi, vuelve a estar en estado óptimo para competir al máximo nivel. Y bailar.