Spain’s Socialist ex-prime minister Jose Luis Rodriguez Zapatero on Thursday requested the nullification of a corruption investigation against him that has rocked the leftist government, saying his rights were violated.
The case is one of several graft probes that have jeopardised the position of current Socialist premier Pedro Sanchez, a global progressive hero after clashes with US President Donald Trump and Israel.
Zapatero, who governed Spain from 2004 to 2011 and is Sánchez’s mentor, was placed under formal investigation last month for alleged influence peddling in connection with the bailout of small airline Plus Ultra in 2021.
Investigating judge José Luis Calama said Zapatero allegedly headed a structure that used “opaque financial channels” to conceal the movement of money and obtain bribes for his illicit manoeuvring.
A police search of Zapatero’s office found jewellery and luxury watches valued at €1.3 million ($1.5 million), leading Calama to probe additional alleged offences of tax fraud and smuggling.
Zapatero defended his “decency and honesty” during a court hearing this month that made him the first former or serving Spanish prime minister to be questioned as a suspect in a corruption probe.
His legal team on Thursday submitted a document to the Audiencia Nacional court to “request that the entire proceedings be declared null and void”.
The document cited “illegally analysed evidence that violates the right to privacy, data protection and the secrecy of communications of third parties”.
Calama has ordered a separate investigation into the leaking to media of messages between Zapatero and his secretary as well as a police report that were supposed to remain confidential.
Separate politically damaging cases have targeted Sánchez’s wife Begoña Gómez and his brother David, while his former right-hand man José Luis Ábalos was sentenced to 24 years in prison for corruption on Monday.
Poco antes de encontrar en un periódico el anuncio que le llevó a la federación en 2013, Luis de la Fuente mataba los ratos de preocupación de parado en Lezama, mirando trabajar a Marcelo Bielsa, su rival de banquillo en la madrugada de este viernes al sábado (2.00, La1 y Dazn). “Soy un gran admirador suyo”, dijo este jueves el seleccionador español. “Estuve cinco o seis meses viendo los entrenamientos de Marcelo cuando estuvo de entrenador en el Athletic. Tengo todos los entrenamientos grabados. Aprendí mucho de él. Hizo que el Athletic jugara maravillosamente bien al fútbol, con un partido en Old Trafford para enmarcar (2-3)”.
Dos goles de Pépé en Filadelfia completaron un formidable trabajo de precisión. Deshilachada quedó la novicia Curazao y Costa de Marfil superó la fase de grupos de la Copa del Mundo por primera vez en su historia. Por el camino superó a Ecuador y atormentó a Alemania, que pasó a la cabeza del grupo E de manera casi accidental tras sufrir el dominio de este asombroso equipo. Costa de Marfil se cruzará en dieciseisavos de final con Noruega o Francia, el próximo martes.
CURCurazao
Eloy Room, Deveron Fonville (Tyrese Noslin, min. 76), Juriën Gaari (Gervane Kastaneer, min. 76), Armando Obispo, Sherel Floranus, Joshua Brenet (Shurandy Sambo, min. 89), Juninho Bacuna, Leandro Bacuna, Tahith Chong, Livano Comenencia (Jeremy Antonisse, min. 60) y Jürgen Locadia (Brandley Kuwas, min. 89)
CdMC. Marfil
2
Yahia Fofana, Ousmane Diomande, Odilon Kossounou, Guéla Doué, Christopher Opéri, Amad Diallo (Christ Inao Oulaï, min. 45), Nicolas Pépé (Elye Wahi, min. 66), Yan Diomande (Bazoumana Touré, min. 66), Franck Kessie (Jean Michaël Seri, min. 76), Ibrahim Sangaré y Ange-Yoan Bonny (Oumar Diakité, min. 66)
Goles 0-1 min. 6: Nicolas Pepe. 0-2 min. 63: Nicolas Pepe
La cuesta de Curazao se empinó a cada minuto de partido. Costa de Marfil es con Marruecos la selección africana que mejor ha jugado al fútbol en este Mundial. Su último partido del grupo fue una exhibición de manejo de los tiempos. Contra todos los prejuicios que pesan sobre los equipos subsaharianos, entre Kessie, Sangaré, Pépé y Yan Diomande, administran la pelota con un cuidado, una prudencia y un sentido del orden digno de ingenieros aeroespaciales. No hicieron ni una concesión al hedonismo, ni un gesto de frivolidad. Jamás incurrieron en un exceso, salvo el del cálculo obsesivo. Presionaron de manera selectiva porque no necesitaron apretar más. Curazao solo pudo ir a remolque.
Diomande, el extremo del Leipzig, se ha labrado un prestigio en estas dos semanas de torneo. Escurridizo por las dos bandas, este hombre elástico y ambidiestro comenzó la tarde por atormentar a Brenet y Gaari en el flanco derecho de la defensa del equipo sudameriano. Cuando le robaron el balón persiguió a sus marcadores, lo volvió a recuperar, y escapándose por la línea de fondo habilitó a Pépé. El extremo del Villarreal entró en diagonal desde la otra banda y definió a un toque con la zurda.
Habían transcurrido siete minutos de partido y el 0-1 concedía a Costa de Marfil una posición de privilegio en el grupo E. Con cuatro puntos, obligaban a Curazao a marcar dos para intentar la clasificación. El desarrollo del partido no hizo más que desanimar al conjunto de Advocaat. Serenos y equilibrados, los marfileños se compenetran como un equipo de club. Los intentos de rebelión liderados por Leandro Bacuna y Thahith Chong se ahogaron en el área que defendían Ousmane Diomande y Odilon Kossonou, dos centrales imponentes y sobrios.
Pépé, que se desmarcó al espacio y conectó con Sangaré en la segunda parte, anotó el gol que cerró el partido. La media hora que le restó a la velada fue la larga despedida de Curazao. El equipo caribeño, compuesto mayoritariamente de hijos de la inmigración en Países Bajos, completó una participación de gran mérito. Leandro Bacuna acabó llorando en el césped, consolado por propios y extraños mientras los costamarfileños celebraban con su llamativa contención gestual.
El grupo que lidera el torvo Kessie traspasa la frontera que no consiguió atravesar la generación de los pioneros que llevaron al país al primer Mundial, en 2006 y prolongaron la saga hasta 2010 y 2014. Didier Drogba, Kolo Touré y Yaya Touré tienen sucesores. Los Elefantes pisan más fuerte que nunca.
Era la foto esperada. Después de siete años de tensión, el rey Felipe VI y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se han dado la mano este jueves en Palacio Nacional, en la capital mexicana. Los dos jefes de Estado han aprovechado la asistencia del monarca al partido de fútbol entre la selección española y Uruguay, este viernes en Guadalajara, para reunirse. El encuentro, que ha sido breve, tal y como había avisado la mandataria, entierra el distanciamiento político y diplomático entre los dos países que nació con la polémica carta del perdón por la conquista enviada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ha costado meses de reuniones, pequeños y grandes gestos diplomáticos, exposiciones y premios culturales, pero, finalmente, España y México han retomado su curso político. Ese que estuvo casi congelado durante años y que llevó, por ejemplo, a que Sheinbaum no invitara al Rey a su investidura en 2024 o que ningún miembro de la Casa Real llegara el año pasado a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que tenía a España como país invitado. Todo parece listo para que eso ahora quede atrás y ambos países se enfoquen en sus inevitables lazos culturales y económicos, que ni siquiera cesaron durante el distanciamiento diplomático.
Así lo ha recordado la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mexicana en un comunicado publicado este jueves en el que ha recordado que España es el segundo socio comercial de México entre los países de la Unión Europea, con un comercio bilateral de 11.100 millones de dólares. Además, la Cancillería ha recalcado, dentro de la poca información que salido del encuentro, que la reunión se “enmarca en un contexto de intensificación de las relaciones bilaterales y de los recientes gestos de reconocimiento de la importancia de los pueblos indígenas de nuestro país por parte de España”.
En su cuenta de YouTube, la presidenta ha publicado un video de poco más de tres minutos donde se observa a los dos jefes de Estado, de pie, uno al lado del otro, mientras suena el himno de México y también el de España, en un Palacio Nacional coronado con las banderas de los dos países. Después de la música, Sheinbaum y Felipe VI se giran y se estrechan la mano, mientras una voz por detrás recuerda: “A continuación se tomará la fotografía oficial de los mandatarios”.
“Esta foto no se hubiera podido dar con López Obrador”, apunta la internacionalista mexicana Pía Taracena, que identifica en la imagen uno de los caminos propios de la presidenta. Sheinbaum ha cuidado la mayoría de los pilares en política exterior colocados por su predecesor: la defensa férrea de Cuba, el distanciamiento con Ecuador o su trinchera con Pedro Castillo en Perú, por ejemplo. La normalización con España es uno de los pocos rumbos alejado de la estrategia de su predecesor.
La tensión diplomática con la Casa Real fue una de las herencias que Sheinbaum recibió de su mentor y fundador de su partido, Morena. En 2019, López Obrador mandó una carta a Felipe VI en la que le instaba a revisar y reconocer los abusos que se cometieron durante la conquista y a pedir disculpas por ellos. La carta fue filtrada y el Gobierno español reaccionó rechazando “con firmeza la exigencia”. La polémica que creció alrededor de esta misiva, que el historiador mexicano Alfredo Ávila, define en realidad como “sensata” porque incluso proponía crear un grupo de trabajo para revisar el pasado y ponía sobre la mesa las disculpas de España pero también las de México a los pueblos originarios, separó durante años a los dos países.
Ávila, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considera que el discurso contra la conquista sirvió a López Obrador para “presentar un frente nacionalista y estimular el patriotismo mexicano” durante la primera presidencia de Donald Trump, cuando el republicano ya hablaba de construir un muro que pagaran los mexicanos. “Hubiera sido muy fácil inflamar un discurso nacionalista contra Estados Unidos, pero, por supuesto, eso no le convenía a López Obrador. Hacerlo con España no tenía gran costo, porque las relaciones culturales, académicas, económicas, sociales, esas se mantuvieron”, reflexiona el historiador.
Ahora el escenario es totalmente otro. En la era del Trump 2.0., EE UU amenaza de forma constante con intervenir militarmente en México, acusa a gobernadores morenistas de tener vínculos con el crimen organizado y busca no renovar los tratados económicos. Así, este encuentro ha servido, ademas, a Sheinbaum para sellar la normalización de las relaciones diplomáticas con uno de sus aliados estratégicos en un momento de acorralamiento con Estados Unidos. Antes de la foto con el Rey de España, se encuentra la firma del tratado con la Unión Europea, el encuentro de líderes progresistas en Barcelona o el último acercamiento con Reino Unido.