La izquierda irá unida al Senado en las elecciones generales del 29-N. La operación ideada a marchas forzadas para arrebatar la mayoría absoluta al PP en la Cámara Alta ha logrado lo que hace una semana parecía imposible: una coalición del PSOE en 40 provincias con otras fuerzas progresistas del Frente Amplio, según fuentes de la negociación. Bajo la denominación “Senado de Progreso”, la integrarán los socialistas, IU, Movimiento Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista, Batzarre y Més. Aunque no entra Podemos, no se descarta que pueda proponer nombres con el beneplácito del resto de fuerzas. Con este acuerdo, que no se aplicará en Cataluña y Canarias salvo en La Gomera, la alianza de izquierdas —que se ha demorado por la incertidumbre de si Podemos entraría en el Frente Amplio— confía en ser la primera fuerza en numerosas provincias, desbancando al PP. La combinación de la suma de las izquierdas, evitando que decenas de miles de votos se queden sin representación, y la división de la derecha, donde Vox subiría en detrimento del PP, tendría como resultado una recomposición de la cámara territorial totalmente diferente a la de esta legislatura, en la que el PP ha utilizado al Senado como su ariete legislativo contra el Gobierno.
Tras un pulso muy duro librado en los últimos diez días, las izquierdas han naufragado este viernes en su intento por lograr un acuerdo estatal para que haya una única papeleta a las elecciones generales del 29-N. En una jornada que volvió a ser agónica, con llamamientos de muchas voces al acuerdo, largos silencios de las direcciones de los partidos reunidas toda la tarde y ofertas in extremis, Podemos y el Frente Amplio (IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar) han llegado al entendimiento solo en Comunidad Valenciana y Canarias. En Madrid, el elector situado más a la izquierda podrá elegir finalmente entre las papeletas encabezadas por Irene Montero, que irrumpió como aspirante a la presidencia ya antes de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto electoral y contará con el respaldo de Gabriel Rufián; y la que lidera el diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado, que tendrá a Ada Colau como candidata principal de la coalición por Barcelona.
El acuerdo de colaboración entre Podemos y Esquerra Republicana para las generales, oficializado este lunes, ha golpeado a los partidos del Frente Amplio, atascados desde hace días en las negociaciones sobre las listas. Después de haber perdido todo el fin de semana a la espera de la decisión de Gabriel Rufián, Comuns, la formación catalana que rivaliza con ERC, ha endurecido el tono y ha pasado de tenderle la mano al republicano para que diese el salto a la confluencia nacional, a culparlo ahora de dinamitar cualquier posibilidad de entente. “Rufián venía a unificar las izquierdas y está haciendo todo lo posible por dividirlas”, dice la organización en un comunicado en el que aseguran que sus últimos movimientos han generado “una profunda decepción” en el electorado de izquierdas. Pese al festivo por el 12 de octubre, los partidos tenían previsto continuar sus contactos este lunes por la tarde para tratar de buscar una salida cuanto antes.
A pocas horas de que el Supremo decida sobre la suspensión del derecho a voto de los descendientes del exilio que se han nacionalizado por la Ley de Memoria Democrática, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado el segundo mitin de la precampaña a las generales del 29-N, celebrado este domingo en Ponferrada (León), para reclamar al Alto tribunal que les permita ejercer su derecho. “Le pido al Supremo que frene este intento de atropello de Feijóo y Abascal porque en una democracia el derecho al voto no se prohíbe, se garantiza”, ha reclamado.
Sánchez se ha preguntado si “es constitucional” impedir que 400.000 ciudadanos que votaron en las generales de 2023, en las europeas de 2024 y en las últimas autonómicas no lo hagan ahora “porque no lo quiere Feijóo y no le gusta a Abascal”. “¿Qué significa, que los nietos de los exiliados del franquismo no van a poder votar y los nietos del régimen franquista sí?”, ha cuestionado el presidente sobre uno de los temas calientes en las últimas semanas. La suspensión cautelar de este derecho se produjo por los recursos presentados por Iusticia Europa y Vox, pero la convocatoria electoral ha obligado a acelerar la decisión definitiva.
Acompañado, entre otros, de los ministros Óscar Puente y Ana Redondo (esta última también presidenta del PSOE en la comunidad), el líder de los socialistas ha vuelto a hacer del derecho a la vivienda el eje de su discurso, aprovechando la movilización en las calles desatada tras el desahucio de Maricarmen Abascal, fallecida a los 87 años esta semana, y la aprobación de los decretos que prohíben estos lanzamientos a personas vulnerables hasta 2030, además de otras medidas, como prorrogar los alquileres de forma automática hasta finales de 2028 y limitar la compra a los fondos de inversión. Hay convocada además una huelga general para el 11 de octubre, apenas dos días antes del arranque de la campaña.
“Cada generación tiene su causa y la nuestra será la de la vivienda”, se ha comprometido. “Enfrente tenemos a los del no”, ha señalado para referirse a los presidentes de PP y Vox, “tanto monta, monta tanto”, ha añadido. “La clave es unir a pequeños propietarios e inquilinos y poner pie en pared a los fondos buitre. Le recuerdo al PP que es oposición en el Parlamento, pero es gobierno en muchos ayuntamientos y comunidades autónomas. Y presumen de no hacer nada. Pues yo voy a hacer todo para garantizar vivienda digna a los jóvenes y no tan jóvenes de nuestro país”, ha rematado Sánchez, que también ha aprovechado para mofarse de Feijóo después de que este sábado asegurara durante un mitin en Madrid que su gobierno pedirá “sacrificio”, pero no “que le aplaudan”. “No, le vamos a hacer la ola”, ha respondido irónico el jefe del Ejecutivo.
A pesar de que Castilla y León es una comunidad donde gobiernan los conservadores y Ponferrada tiene como alcalde al popular Marco Antonio Morala, el partido más votado en las últimas municipales fue el PSOE. Lo mismo pasó en las generales del pasado 23-J, cuando los socialistas obtuvieron el 42,5% del voto frente al 36% del PP. En las últimas autonómicas, el PSOE subió de 28 a 30 escaños con el exalcalde de Soria y ahora secretario general del partido en la comunidad, Carlos Martínez, como cabeza de lista. El dirigente se ha centrado también en su discurso en la vivienda, un tema que quiere explotar en estos comicios toda la izquierda. “Cuando uno gobierna, asume las responsabilidades, no se pone de perfil”, ha celebrado sobre los decretos que debe ratificar la Diputación Permanente del Congreso, donde el voto de Junts no es determinante.
Al abrir el acto, el secretario general de los socialistas leoneses, el diputado Javier Cendón, tiró de referencias cinematográficas para calentar el ambiente. “Eres como Tom Cruise en Misión Imposible”, le dijo al presidente sobre la complicada empresa de remontar unas encuestas que no le dan mayoría. “Si pudiéramos juntar todos los insultos que han dedicado a Pedro Sánchez en una película, sería más larga que Lo que el viento se llevó. Pero a quien se va a llevar el viento es a Feijóo”, enfatizó en otro momento.